Ponen a la venta la casa de Sergio Pitol

El recinto incluiría la biblioteca de Pitol, así como una galería de arte emergente, sala de cine y estancias para jóvenes autores.

 
 
 
 
 
POR: ERIKA P. BUCIO/AGENCIA REFORMA
CIUDAD DE MÉXICO.- La casa de Sergio Pitol (1933-2018), donde su familia pretendía crear un centro cultural, fue puesta a la venta.
 
Laura Demeneghi, sobrina del escritor, aseguró que decidieron vender la propiedad de mil 100 metros cuadrados de construcción, en el Centro de Xalapa, ante la indiferencia de las autoridades veracruzanas.
 
“Ante esta negativa, también comprenderás que ya estoy un poco cansada de seguir peleando. Decidí poner en venta la casa”, respondió Demeneghi vía telefónica.
 
Tras la muerte del Premio Cervantes en abril del año pasado, el deseo de la familia era habilitar la propiedad como casa-museo o centro cultural.
 
Preveía la participación de la Universidad Veracruzana (UV), a la que se pediría en comodato la biblioteca de Pitol, así como una galería de arte emergente, sala de cine y estancias para jóvenes autores en los dos departamentos contiguos a la casa donde el escritor hospedaba a sus amigos.
 
Los anaqueles de la casa lucen ahora vacíos. En su testamento, Pitol dispuso que su biblioteca fuera donada a la UV, una entrega que se concretó entre el 22 de noviembre y el 5 de diciembre de 2018, ante notario, con la presencia del abogado general de la Universidad y Luis Demeneghi, primo del escritor y albacea.
 
La sobrina del autor acusó que su propuesta de centro cultural jamás tuvo respuesta de la Rectora de la UV, Sara Ladrón de Guevara, ni del Gobernador de Veracruz, Cuitláhuac García, ni de su antecesor, Miguel Ángel Yunes, como tampoco mostraron interés las autoridades municipales. La relación entre la familia y las autoridades siempre fue ríspida.
 
“Y sí, qué barbaridad. Ahorita hay muchas voces que dicen: ‘¡Pero cómo puede ser!’ A ver, nadie se acercó (a las autoridades), nadie, (ni) los intelectuales, porque ellos sabían del proyecto. No te quiero dar nombres, pero yo había hablado de esta idea con cercanos de mi tío”, dijo la sobrina, a cargo de la casa.
 
Tras saberse la noticia de la venta, Demeneghi recibió la oferta de ayuda de un intelectual cuyo nombre no divulgó, pero la decisión parece ya tomada. Demeneghi reservó, por seguridad, el valor de la propiedad. Aunque han comenzado a llegar las ofertas -todas de particulares- para instalar ahí una tienda de conveniencia, un hotel u hostal.
 
Explicó que el menaje se dividirá entre ella, su padre y otros familiares. Resguardan manuscritos, cartas, acervo de películas y ópera, fotografías, pinturas, esculturas.