Apoyo a la vaquita marina

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Fernando Delgado, director de operaciones y bienestar animal de Delphinus, expresó que los donativos que recibió el instituto dedicado a la preservación del animal marino.

 
 
 
POR: GABRIELA TORRES ORTEGA
CANCÚN, Q. ROO.- México cuenta con una amplia diversidad de especies endémicas, es decir, que viven exclusivamente en nuestro país, de hecho, figura entre los cinco países más biodiversos del mundo, gracias a la diversidad de climas. De acuerdo con la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio), en México hay hasta 191 mil 150 especies endémicas.
 
La gran mayoría de estas especies, según datos de científicos y expertos en la materia, están restringidas en las partes altas de las montañas, cuevas, islas, ríos, lagos o lagunas, etcétera. Tal es el caso de la vaquita marina (Phocoena sinus, por su nombre científico), que vive en el alto Golfo de California, en los estados de Baja California y Sonora.
 
Desde hace ya varios años, esta especie está catalogada en inminente peligro de extinción; y a pesar de los esfuerzos de biólogos marinos, algunos ya daban por perdida esta batalla. Sin embargo, en octubre del año pasado surgió una nueva esperanza, después de que una expedición marina lograra avistar cuatro grupos de vaquitas marinas, aunque el investigador del Comité Internacional para la Recuperación de la Vaquita, Lorenzo Rojas Bracho, y el director del Museo de la Ballena y Ciencias del Mar, Diego Ruiz Sabio, explicaron que la situación aún es muy difícil, pues siguen siendo menos de 30 ejemplares.
 
Uno de los más grandes problemas que existen para estos cetáceos (los más pequeños del mundo y única especie de mamífero marino endémico de México), son las llamadas redes fantasmas (redes de pesca que han sido perdidas o abandonadas deliberadamente por los pescadores).
 
Debido a esto, Delphinus, una cadena quintanarroense de hábitats que se enfoca en la interacción con delfines, donó 167 mil 340 pesos (un aproximado a ocho mil 370 dólares) al Museo de la Ballena y Ciencias del Mar con el objetivo de contribuir a la conservación de la vaquita marina por medio de un programa de remoción de redes fantasma que lleva a cabo la institución a través del buque Narval, en el polígono de vigilancia de la especie en el Alto Golfo de California.
 
Fernando Delgado, director de operaciones y bienestar animal de Delphinus, expresó que los donativos que recibió el instituto dedicado a la preservación del animal marino, son gracias al compromiso de aportación directa (peso por peso y dólar por dólar) que los visitantes realizaron en los siete hábitats para la interacción con delfines, tras enterarse de la situación por la que pasan.
 
“Gracias a los visitantes que aportaron o compraron mercadería y confiaron en nosotros. ¡No es tiempo para detenerse; sigamos apoyando organizaciones como el Museo de la Ballena y Ciencias del Mar porque el tamaño de la tarea es enorme!”, expresó Delgado. Y planteó que para este año son necesarios 15 millones de dólares para que este proyecto continúe, por lo que no descartó seguir con campañas.
 
En mayo del 2017, la empresa lanzó una primera campaña llamada #SOSVAQUITA, que tenía como propósito hacer del conocimiento público, que por cada peso que los visitantes pusieran, la empresa pondría la misma cantidad para duplicar el monto de donación. En aquella ocasión se lograron reunir 101 mil 750 pesos mexicanos (cinco mil 500 dólares).