Enseñando ciudadanía digital a los pequeños

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CIUDADANO DIGITAL

 
 
Por: José Méndez
En la carrera por transformarnos en ciudadanos digitales, la sociedad se ha encaminado por enfocarse en los más pequeños.
 
Esto es entendible, y es una manera de construir a futuro. Y aunque no debiéramos, nosotros los adultos, de dejar de lado nuestra conversión o introducción al mundo digital (aunque como hemos venido diciendo, ya estamos allí desde hace años) sí es relevante el enfoque a transmitir a los niños que existe una dualidad entre el mundo real y el mundo digital.
 
En el mundo educativo, la tendencia es enfocarse en ciertos temas que repetidamente surgen como relevantes para la vida digital. Sin algún orden específico, a continuación hablaremos rápidamente de ellos para que puedas revisar cómo están los niños de tu entorno al respecto. Y no está de más, hacer una revisión propia.
 
Respeto propio y a los demás: Ya lo dijo Benito Juárez…Y como extensión a su famosa frase, el respeto propio será la base para entender cómo debemos respetar a los demás. Ésta quizás es la habilidad que engloba el comportamiento general tanto en el mundo digital como en el mundo real.
 
Enfrentarse al cyberbullying cuando ven que sucede: Por ser una de las amenazas más directas para los niños, el enseñarles a entender qué es el cyberbulling pero también a cómo enfrentarlo es la base para que se sientan seguros en el mundo digital.
 
Respetar derechos de propiedad intelectual: Una extensión del primer punto, este paso de enseñarles a no caer en la piratería es un tema muy tratado en la comunidad educativa. Quizás influido por razones económicas, se trata este tema como un punto específico. Pero sea la razón que sea, el respetar la propiedad intelectual es algo similar a respetar la propiedades inmuebles en la vida real. No se debe dejar de transmitir a los niños para quienes el concepto puede ser un tanto intangible.
 
Entender y gestionar su huella digital: Debido a que lo que se haga en la red deja una huella que puede ser fácilmente identificable, se debe entender el alcance e impacto de todo lo que hacemos. Algo que puede parecer gracioso o inofensivo, puede luego tener un impacto en cómo lo interpretará la gente. Por ejemplo, los cazatalentos cada vez se fijan más en las redes sociales de los candidatos para hacer contrataciones de personal.
 
Balancear el tiempo que pasan en la red: El debate gira alrededor de si debemos prohibir o no el acceso a la red para los niños. Y entre más chicos, más se les quiere limitar. Aunque más que limitar debiéramos fijarnos en el uso que están dándole a ese tiempo en la red, debemos también ser responsables en entender que los niños deben tener otras actividades fuera de línea para aprender a socializar o para hacer ejercicio físico.
 
Estar a salvo en línea: Similar al punto de conocer sobre el cyberbullying, existen otros riesgos de seguridad al estar en línea. Al igual al mundo real, donde desde pequeños debemos enseñarles a cosas más mundanas como cruzar la calle, en el mundo digital se les debe enseñar a cuidarse y a no ponerse en riesgo, a ellos mismos o a sus amigos o familiares.
 
Proteger información privada propia y de otros: Se debe comprender que en el mundo digital, cualquier imagen o comentario puede ser visto por cualquier persona. Y que existen personas que aprovechan esto para sacar cualquier tipo de ventaja. Así los niños deben aprender a tener la visión de proteger información propia o de terceros que podrá luego ser mal usada.