Proponen sargazo para crear hongos

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Científicos mexicanos pretenden producir setas

 
 
POR: SERGIO GUZMÁN
CANCÚN, Q. ROO.- Científicos mexicanos concluyeron que el país debe invertir en investigaciones sólidas para manejar o revertir los efectos adversos del sargazo, donde destaca la propuesta de utilizar la macroalga en el proceso de producción de hongos comestibles, funcionales y medicinales.
 
“Existe no solo lentitud de reacción, sino también confusión organizacional sobre los niveles de responsabilidad y de cómo debe abordarse la situación, lo cual ha generado dispendio de recursos”, señalan 17 científicos en un documento llamado “Los hongos comestibles, funcionales y medicinales: alternativa biotecnológica ante la problemática social, económica y ecológica del sargazo en el Caribe Mexicano”.
 
Los investigadores, miembros del Centro de Investigación Científica de Yucatán y del Colegio de Postgraduados, campus Puebla, de la UPAEP, proponen crear un fondo de 100 millones de pesos para cubrir los vacíos de conocimientos existentes frente a la problemática que sorprendió en 2018, en las cotas del Caribe, a todos los niveles de gobierno.
 
“La filosofía de este proyecto es producir alimentos sin destruir el medio ambiente. Se trata de convertir algo que se puede llamar maldición (sargazo) en bendición. De cómo la ciencia mexicana se responsabiliza de inmediato a una problemática que está latente y presenta posibles soluciones con resultados consolidados”, expuso Alfonso Larqué, coordinador de la sección de Agrociencias de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC).
 
Para la producción de hongos comestibles se emplean alrededor de 500 mil toneladas de subproductos agrícolas, agroindustriales y forestales, como substrato de cultivo. El año pasado, el gobierno de Quintana Roo invirtió más de 240 millones de pesos para combatir el arribo del sargazo, del cual se recolectaron cerca de 300 mil toneladas.
 
“Prácticamente cualquier subproducto orgánico se puede reciclar aceleradamente utilizando la capacidad natural de los hongos comestibles para degradar la materia orgánica, su principal función ecológica”, explicó Daniel Martínez Carrera, del Colegio de Postgraduados.
 
Agregó que “se trata de un proceso biotecnológico rentable, controlado, intensivo, eficiente en la utilización de agua, y adaptable al cambio climático. Un aspecto ecológico importante de esta alternativa es que promueve el reciclaje acelerado a través de la biodegradación del sargazo por vía enzimática. El sargazo residual, después del cultivo de los hongos comestibles, puede utilizarse como abono orgánico en las actividades agrícolas”.
 
Las pruebas que han realizado hasta ahora indican que se pueden obtener hasta 114 kilogramos de hongos comestibles por tonelada de sargazo húmedo, lo cual implica que pueden producirse poco más de 800 kilos de setas frescas por tonelada de sargazo en peso seco, dado su alto contenido de humedad.
 
“Me comprometo a buscar a la brevedad una reunión al más alto nivel para no esperar a que se agudice el problema del sargazo. Tenemos que tomar una acción concertada de inmediato, reunirnos con los diferentes grupos y que se considere a los todos participantes”, respondió Rogelio Jiménez Pons, titular del Fondo Nacional de Fomento al Turismo, al grupo de investigadores que presentaron este estudio.