El recuerdo que sigue vivo…

El público se reúne alrededor de la plaza para disfrutar del espectáculo.

 
 
 
 
 
 
 
POR: GABRIELA TORRES ORTEGA
 
CANCÚN, Q. ROO.- Cuenta la historia que en 1617, durante la noche de Todos los Santos, un grupo de brujas se congregó para tener una reunión en el bosque de Sant Segimon. Imma Gómez, concejala de Cultura de Viladrau, comenta: “(Se dice que) hacían pócimas, se ponían ungüentos, bebían infusiones de plantas y llegaban al éxtasis”.
 
¿Será verdad que después de esta Junta, las cosechas de la región de Viladrau (en Cataluña, España) se destruyeron a causa de una fuerte granizada? ¡Completamente cierto!
 
Lo que la Inquisición no supo en aquel entonces es que la Tierra vivió una pequeña era glaciar de alrededor de tres años y, por supuesto, España no fue la excepción, incluso a esta fecha en Cataluña se le conoce como ‘el Año del Diluvio’.
 
Después de este acontecimiento se ahorcó a 14 mujeres que fueron acusadas de hechiceras.
 
Si quieres estar en un lugar rodeado de tupidos bosques, montañas y riachuelos, Viladrau es una de las mejores opciones, en donde, con un poco de imaginación, podrás recrear los hechos que sucedieron hace cuatro siglos, un pueblo que vive armoniosamente con su entorno. De hecho, una parte importante del término municipal de Viladrau está dentro del Parque Natural del Montseny.
 
A partir de 1997, con el objetivo de incentivar la historia, se realiza un espectáculo teatral en medio de la Plaza Mayor, donde se entremezclan diversos elementos de música, danza, luz y fuego que representa la matanza para que el público asistente pueda “trasladarse” y recrear paso a paso lo que sucedió en aquellos años.
 
El elenco de actrices cuenta con algunas descendientes de las supuestas brujas. La misma alcaldesa de Vildrau, Margarida Feliu, personifica a una de las protagonistas.
 
El libro “Briuxes de Vildrau” (publicado a finales del año pasado) es un proyecto de 12 años en el cual Luis Salinas Villar plasmó con maravillosas fotografías la representación teatral de la tragedia, y Verónica Canales Medina estuvo a cargo de la escritura y la traducción.
 
Dentro de las páginas se alcanzan a ver brujas que bailan, corren alrededor del fuego, lanzan conjuros y preparan pócimas y ungüentos. En este compendio también se alcanzan a vislumbrar una serie de fotos en blanco y negro que constituyen algunos parajes a los que iban las brujas, así que para los aventureros, sería un buen reto visitar esos bosques.