No es solo una alfombra

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Mirage está a medio camino entre alfombra y pieza de arte.

Staff
Agencia Reforma
CIUDAD DE MÉXICO 13-Jan-2019 .-Toda creación comienza como un juego. La diseñadora Patricia Urquiola imaginó un producto textil que induce a las ilusiones ópticas combinando geometría y colores en movimiento. El resultado es Mirage, la última colección de alfombras de GAN, diseñada por ella y producida a mano con la técnica “hand-knotted”, de forma totalmente artesanal y con lana de Nueva Zelanda.

Se trata una serie atípica, no solamente por su forma irregular, sino porque genera un efecto especial tanto en quien la contempla como en el espacio que ocupa. Mirage no causa indiferencia.

“Mi búsqueda creativa e inspiración para esta pieza me ha llevado a crear un producto divertido, con una personalidad increíble que indudablemente le da carácter a cualquier espacio”, explicó Urquiola.

Mirage está a medio camino entre alfombra y pieza de arte y, como tal, está concebida tanto para colocarla en el piso como para exponerla en algún muro.

A mediados del siglo 20, un colectivo de artistas comenzó a crear obras de arte que jugaban con la geometría, líneas y colores. El llamado Op-Art (arte óptico) se convirtió en una de las vanguardias del momento porque las propuestas de esta corriente ponían en cuestión el ojo del espectador: le hacían replantearse la realidad y mantener una actitud activa. En definitiva: jugar. El textil de Urquiola transporta al espectador a una situación similar.

La complejidad de la ilusión
Las alfombras de Mirage se encuentran disponibles en tres paletas de colores: blue, orange y nude. Cada modelo está formado por tres tonalidades y diez degradados de color, que combinados en superposiciones cromáticas crean una ilusión de continuidad. Los matices no nacen ni mueren, solamente se funden y transforman como un elemento surgido de ninguna parte.

“Tenía que haber un equilibro e interconexión entre colores y geometrías que no tuviera ni un inicio ni un fin. Otra cosa que nos preocupaba era respetar la luz, tanto natural como artificial, comprender cómo las variaciones de color respondían a la luz y la reflejaban”, aseguró la creativa.

Nacida en Oviedo, Patricia Urquiola vive y trabaja en Milán desde hace más de 20 años. Asistió a la Facultad de Arquitectura de la Universidad Politécnica de Madrid y finalizó sus estudios en la Universidad Politécnica de Milán, donde se graduó en el año 1989.

Sobre la pieza
Mirage está hecha de lana de Nueva Zelanda, una fibra natural sostenible, renovable y biodegradable, que además es hipoalergénica y de cuidado fácil. Cada alfombra es única porque se produce de forma totalmente artesanal.