Resiste May a remoción; busca plan B para Brexit

Promete Premier dar nueva propuesta; plantean laboristas nuevo referendo.

Staff Reforma

LONDRES.- Theresa May sobrevivió, por un estrecho margen, a la moción de confianza presentada por la Oposición que la habría removido de su cargo. Por 19 votos –325 frente a 306–, la Primera Ministra británica superó la medida planteada por el líder laborista, Jeremy Corbyn, en el Parlamento tras el rechazo el martes al acuerdo del Brexit negociado con la UE.

May logró extraer fuerza de la debilidad de su adversario, y el laborista recibió de inmediato presiones de sus propias filas para que apoye un nuevo referendo. “La Cámara (de los Comunes) ha expresado su confianza en este Gobierno”, declaró la Premier tras conocerse los resultados.

“(Seguiré trabajando para cumplir) la solemne promesa al pueblo de este país de respetar los resultados del referendo (de 2016) y abandonar la Unión Europea”. Corbyn no tenía otra opción que tirar adelante con su moción de censura.

La había anunciado como segura en los días previos a la votación del Brexit, y la descomunal derrota infligida el martes por el Parlamento al plan de May fue el detonante.

Pero tan claro estaba desde un principio que la iniciativa no iba a prosperar, que apenas dos horas antes de que comenzara el debate, un grupo de 71 laboristas reclamó a su líder que pensara ya en el siguiente paso. “Debemos intentar acabar con este Gobierno, pero tanto ese propósito como la idea de forzar un adelanto electoral pueden resultar imposibles”, indicaron en un comunicado firmado por todos ellos.

“Unámonos a los sindicatos, a los afiliados y a la mayoría de nuestros votantes en respaldar de un modo inequívoco la única opción lógica que puede ayudar al país a avanzar: devolver la palabra a la ciudadanía”, exigieron, en referencia a un segundo referendo.

May, por su parte, invitó a todos los partidos a celebrar reuniones individuales con ella para avanzar en el camino hacia la salida del Reino Unido de la Unión Europea –pactada para el 29 de marzo–, pero les pidió hacerlo con “espíritu constructivo”.

La Premier reiteró que el lunes volverá al Parlamento para presentar una nueva propuesta de salida, de la cual se realizará otra votación. Con los resultados de ayer, May retoma cierta tranquilidad tras la histórica derrota del martes, cuando la Cámara rechazó por 432 votos frente a 202 el acuerdo del Brexit.

Sin embargo, el estrecho margen con el que superó la moción, unido al hecho de que no hay una idea clara de sus siguientes planes, hace que sea una tranquilidad frágil y a corto plazo.

La única idea que sobrevoló el debate simplemente porque, por primera vez, May no la descartó con firmeza fue que, sea cual sea la alternativa que la Premier presente, la posibilidad de que deba pedirse una extensión del Artículo 50 a Bruselas y retrasar la fecha del Brexit es cada vez más real.