Arman frente contra nueva Ley en bares

Restauranteros se unen para echar abajo la iniciativa

 
 
POR: MARCO ANTONIO BARRERA
CANCÚN, Q. ROO.- Ante las reformas que se contemplan en el Congreso del Estado para la Ley sobre Venta y Consumo de Bebidas Alcohólicas de Quintana Roo, restauranteros consideraron que se viola la integridad y privacidad de los locales comerciales y de los clientes, por lo cual pelearán mediante un frente común para echar abajo la iniciativa.
 
Juan Carlos Hernández, delegado de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (Canirac) en Playa del Carmen, dijo que los cambios afectan gravemente a los empresarios y los meterán en conflicto con los comensales.
 
Denunció que la Ley les impone facultades que corresponden únicamente a la Secretaría de Seguridad Pública, como la instalación y operación de alcoholímetros, que los pondría en un enfrentamiento con las personas.
 
“No es una competencia de los restauranteros establecer mecanismos para medir el grado de embriaguez de nadie”, aseveró.
 
“Se afecta el 100 por ciento de la privacidad de nuestros clientes, no es un poquito. Debemos tener una intervención con nuestros clientes que pueden asumirla como una agresión directa de nuestra parte”, destacó.
 
La Canirac en Playa del Carmen tiene alrededor de 200 establecimientos afiliados, de los cuales una buena parte de restaurantes operan en la llamada Quinta Avenida.
 
De acuerdo con los cambios a la Ley, los establecimientos que venden bebidas alcohólicas también están obligados a garantizar la seguridad interna de sus instalaciones.
 
En entrevista con Luces del Siglo, el restaurantero aseguró que los negocios afiliados a Canirac Playa del Carmen han implementado mecanismos para el bienestar y seguridad de sus clientes. “Siempre los hemos buscado, pero no de la manera que nos están obligando”.
 
Otra medida que deberán cumplir es instalar cámaras de videovigilancia en condiciones adecuadas para su enlace con el Centro de Comando, Control, Comunicaciones y Cómputo, conocido como C4.
 
El líder restaurantero expuso que la mayoría de los afiliados tienen aparatos para seguridad, pero prevalece la desconfianza al desconocer el destino que tendrían las imágenes. Además que se agrede la privacidad del establecimiento y de los clientes.
 
“Es un tema delicado, no tenemos la seguridad del manejo que se le dé ni quienes tienen acceso a las cámaras. Se podría atentar contra el propio negocio”, apuntó.
 
Las modificaciones al ordenamiento también dictan horarios para dejar de vender bebidas alcohólicas, cuya medida “nos afecta gravemente”, refirió.
 
Los visitantes que acuden a los restaurantes de los destinos turísticos es para tener diversión, esparcimiento y momentos para convivir. “En todos los sentidos nos afecta esta nueva Ley”.
 
Juan Carlos Hernández anunció que los restauranteros organizados de Playa del Carmen, Cancún, Cozumel y Chetumal harán un frente común contra la disposición.
 
“La Ley tiene como propósito desviar la recaudación municipal a la tesorería estatal, “argumentando algunas condiciones de seguridad, que unas competen directamente a la Policía y no a nosotros, explicó.
 
De ahí que los restauranteros dePlaya del Carmen, Cancún, Cozumel y Chetumal establecerán un “frente común” para combatir el nuevo ordenamiento. “Asumiremos una postura conjunta”, concluyó.