Mantiene Corte a DACA con vida

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Impide alto tribunal que Trump pueda usar programa como moneda de cambio.

Staff Reforma

WASHINGTON.- Los dreamers pueden respirar tranquilos por un rato más. El programa que los protege de la deportación no está a discusión, al menos de momento. La Suprema Corte de Estados Unidos no tomó ninguna medida ayer sobre los planes de la Administración Trump sobre la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés), lo que indica que decidirán sobre el caso hasta 2020, según informó The New York Times.

La medida deja en marcha el programa, que protege de la deportación a alrededor de 700 mil jóvenes indocumentados que llegaron siendo menores de edad a Estados Unidos, la mayoría de ellos de origen mexicano.

La inacción de la Corte es un fuerte indicador que no escuchará el desafío de la Administración en su término actual, que termina en junio. La próxima conferencia de los jueces para considerar las solicitudes de revisión está programada para el 15 de febrero, pero incluso si escucharan el caso en ese momento, no se discutirá hasta después de que comience el próximo mandato en octubre.

Esto también significa que será más difícil para Trump usar la supervivencia del programa como una carta de negociación para que los demócratas aprueben el muro y sea reabierto el Gobierno federal, que hoy vive su día 32 de “apagón”.

Trump intentó terminar el programa en 2017, calificándolo de un uso inconstitucional del poder ejecutivo por parte de su antecesor, Barack Obama, y reavivó la amenaza de deportación para los inmigrantes que habían sido traídos ilegalmente a los Estados Unidos cuando eran niños pequeños, comúnmente conocidos como dreamers.

Sin embargo, jueces federales han ordenado a la Administración que mantenga partes importantes del programa mientras que los desafíos legales avanzan, en particular al requerir a las personas inscritas que renueven su estatus de protección.

En noviembre, el Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito de los Estados Unidos, en San Francisco, falló en contra del Gobierno. Reconoció que los Presidentes tienen amplios poderes para alterar políticas de administraciones anteriores, pero indicó que la decisión del Gobierno de Trump no tenía lógica legal, que era una medida cruel, y que era un despilfarro deportar a jóvenes productivos a países con los que no tienen vínculos.

Trump criticó esa decisión y aseveró que sería reivindicado en la Suprema Corte. También predijo que una victoria en el tribunal reforzaría su participación en las negociaciones con los legisladores demócratas sobre asuntos de inmigración.

“Creo que será anulado en la Suprema Corte de los Estados Unidos, y creo que se anulará abrumadoramente”, dijo Trump en una reunión de gabinete este mes. “Entonces, si ganamos ese caso, y digo esto para que todos lo escuchen: podremos hacer un trato fácil sobre DACA y el muro”.

El Presidente ha tomado posiciones inconsistentes sobre el programa. Incluso mientras intentaba ponerle fin, instó al Congreso a sacar adelante una legislación para otorgar un estatus legal a los jóvenes inmigrantes.