Agita Otálora a Trife; deja la presidencia

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Indica magistrada que busca facilitar la transición en el Tribunal.

Guadalupe Irízar/ Reforma

Tras la renuncia de Janine Otálora a la presidencia del Tribunal Electoral federal, fue designado Felipe Fuentes para relevarla. La magistrada anuncio ayer su renuncia al puesto que desempeñaba desde el 4 de noviembre de 2016. “Sabemos que hoy, la vida institucional de México vive una nueva época y el Tribunal Electoral como órgano del Poder Judicial de la Federación debe saber adaptarse a los cambios.

“Por ello, asumiendo mi responsabilidad de juez constitucional, en aras de facilitar la transición del Tribunal, he tomado la decisión personal, ética y política de presentar mi renuncia al cargo de presidenta del Tribunal Electoral”, expuso en un comunicado.

El organismo electoral informó que el nuevo presidente fue elegido por unanimidad de votos. “En sesión privada, las y los magistrados que integran la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación eligieron en unidad y por unanimidad de votos al magistrado Felipe Alfredo Fuentes Barrera como presidente de este órgano jurisdiccional federal”, señaló.

Otálora precisó que continuará como magistrada electoral, cargo para el que fue electa por un periodo de nueve años, y que concluirán el 31 de octubre de 2025. “Continúo con mi mandato constitucional de magistrada de la Sala Superior”, precisó en un comunicado y en mensajes en Twitter.

Tensión Electoral

En el marco de la elección presidencial del 1 de julio de 2018, las diferencias entre los magistrados se acentuaron y se hicieron públicas, al votar divididos en casos polémicos, como el registro de Jaime Rodríguez, “El Bronco”, como candidato independiente, la anulación de la elección municipal de Monterrey, y más recientemente la validación, el 8 de diciembre, de la elección por la gubernatura del estado de Puebla.

A raíz de la validación de esos comicios por cuatro votos contra tres –Otálora votó por la validación–, y después de que se desechara el proyecto de anulación difundido previamente por el magistrado ponente José Luis Vargas, éste inició una andanada de descalificaciones públicas contra la entonces presidenta, le pidió su renuncia y dijo que preparaba pruebas en su contra. Otálora descartó entrar en dimes y diretes, y dijo que lo hacía así por respeto a la institución que encabezaba.

Los siete magistrados difundieron un comunicado posterior en donde parecían firmar una tregua y cerrar filas en favor del Tribunal. Pero la propia integración de la Sala Superior ha estado inmersa en polémica desde su inicio en 2016, pues una semana después de que fueron electos y tomaron protesta en el Senado los siete magistrados, se aprobó una reforma para ampliar el mandato de cuatro de ellos.

José Luis Vargas e Indalfer Infante pasaron de un periodo de tres años a uno de siete; Reyes Rodríguez y Felipe Fuentes, pasaron de seis a ocho años. En cambio, se mantuvieron para un periodo de nueve años, como fue aprobado originalmente, Janine Otálora, Mónica Soto y Felipe de la Mata.