Un país, dos líderes

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Estalla violencia en manifestaciones a favor y en contra de Nicolás Maduro.

Staff Reforma

CARACAS.- Venezuela se dividió ayer en dos. El líder opositor Juan Guaidó decidió dar el paso que una parte de la sociedad estaba pidiendo y juró públicamente como “Presidente encargado” del país al considerar ilegítimo el segundo mandato de Nicolás Maduro.

“Hoy renace la esperanza en Venezuela. “No vamos a dejar sola a nuestra gente. Mientras Maduro no protege a nadie, nosotros vamos a rescatar esta Constitución, los derechos humanos, y sí, hoy damos un paso más”, dijo el presidente de la Asamblea Nacional. El objetivo de Guaidó es lograr la formación de un Gobierno de transición y elecciones libres para acabar con lo que se consideró una usurpación de la Presidencia.

Maduro, quien tomó posesión el 10 de enero, no tardó en responder, informó The New York Times. “¿Puede autojuramentarse un cualquiera como Presidente? ¿O es el pueblo venezolano quien elige a su Presidente?”, señaló. “Defendamos nuestra soberanía. ¡Las calles son del pueblo!”, añadió en Twitter. Los venezolanos que respondieron al llamado de Guaidó para manifestarse contra Maduro se juntaron en las calles de la capital con los partidarios del líder venezolano.

Los choques entre la Guardia Nacional Bolivariana y grupos de opositores dejaron, hasta anoche, al menos 13 muertos, según el Observatorio Venezolano de Conflicitividad Social. Wolfang Ferrer, un economista de 58 años, no se intimidó ante los gases lacrimógenos lanzados por militares en El Paraíso, al oeste de Caracas, para evitar la concentración de los opositores.

“Yo le hablé temprano a la Guardia Nacional, los miré a los ojos y les dije: no ven que ustedes también pasan hambre como nosotros, pónganse del lado del pueblo”, explicó. Mientras tanto, miles de personas se reunieron para respaldar lo que consideraron un golpe contra el sucesor de Hugo Chávez Las Fuerzas Armadas anunciaron que lo seguían reconociendo como líder. “Vinimos a apoyar a Maduro.

Pasamos por momentos críticos, por ello el Presidente debe tomar medidas duras”, dijo Paul Huerta, uno de los manifestantes. La división también llegó al ámbito internacional, donde una mayoría de Gobiernos latinoamericanos y la comunidad internacional respaldaron a Guaidó, mientras que algunos países mostraron su apoyo al líder bolivariano.

Más allá de las calles, el pulso entre los dos Mandatarios empezó como uno de los mayores retos para Maduro, quien, según analistas, tendrá que superar las expectativas que muchos venezolanos han puesto en el “Presidente encargado”.

“La gente había perdido la fe. Entonces un líder surgió y se ha convertido en nuestra esperanza más grande”, dijo María Amelia da Silva en una de las reuniones de los legisladores de la Oposición.