Amante de lo complicado

La actriz estrenó hace unos días la obra “Casi Normales”, en la que interpreta a una mujer bipolar.

 

 

 

Por: Mauricio Ángel/Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 02-Feb-2019 .-Por su belleza, talento y sensualidad, Susana Zabaleta es la mujer con la que sueña más de uno. Pero con la brutal honestidad que la caracteriza, la actriz y cantante asegura que nadie que no sea capaz de aguantar un entrenamiento militar podría tener una relación con ella.

 

Adicta a los retos, la coahuilense admite que nada en su vida es simple, ni siquiera la intimidad, pero asegura que eso es precisamente lo que la vuelve fascinante y hasta adictiva.

 

“Soy una persona complicada. Cuando me gritan mis fans: ‘¡Te compro una casa, pero cásate conmigo!’, les digo: ‘Vive conmigo un día para que veas lo complicado que es’.
“Vivir conmigo es complicado, ser mi amiga es complicado… Pero, al mismo tiempo, es muy gozoso porque la gente que está cerca de mí sabe quién soy. Me encantan los retos, las cosas fáciles me dan flojera”.

 

Y una de las formas en que ha decidido complicarse la vida este año es con la obra Casi Normales, proyecto que la aterra porque su personaje es una mujer bipolar tratada con pastillas, y eso le recuerda un momento oscuro de su vida, cuando también estuvo medicada.

 

Pero el miedo hizo más tentador al personaje. En su filosofía de vida, no importa cuánto tenga que trabajar, su adicción es la adrenalina que le proporciona estar en un escenario, ya sea actuando o cantando temas de Mozart.

 

“Siempre pienso antes de salir con orquesta, 200 bailarines y escenografías del tamaño del mundo, que sólo es para una puta función. Uno dice: ‘¿Qué chingados estoy haciendo aquí, si podría estar en mi casa, tranquila, cantando música popular, que es la cosa más fácil del mundo?’.

 

“Y entonces sales al escenario, la adrenalina te corre por todo el cuerpo y sabes que es lo que más te gusta. Aunque dure una hora y media el espectáculo para el que me preparé seis meses, no me importa, porque eso es lo que me gusta”.

 

Pero no es que sea masoquista. Susana confía en que esa manera de entregarse y vivir su pasión artística al límite defina su legado y los recuerdos que sus hijos tendrán de ella.
“Hay gente que se compra drogas muy sofisticadas y carísimas.

 

Hay gente que se va a África a matar un elefante porque eso los llena de adrenalina. Yo no tengo más que salir al escenario a hacer una cosa bien difícil y esperar a que me salga muy bien.

 

“No tengo que matar a nadie… todavía. Yo quiero que en algún momento le digan a Elisabetha y a Matías: ‘Tu mamá estaba bien loca, pero qué maravillosa era’. Esa es mi tirada”.

 

ASÍ LO DIJO
“Me gusta el arriesgue, estar en la cuerda floja. Si no, nunca hubiera salido de Monclova. La vida me dijo: ‘Salte de ahí y busca lo que te hace feliz'”.