Arme plan de cuidado

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Mujeres construyen redes Solidarias debido a agresiones en el Metro.

 

 

Por: Sara Villegas / Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 09-Feb-2019 .-Ante los recientes casos de agresiones en el metro, saberse capaz de defenderse, crear una estrategia para ello y construir redes solidarias resultan las mejores alternativas de autocuidado para las mujeres, afirma Carmín Leoné, psicóloga clínica especializada en violencia de género.

Formar grupos de autodefensa ayuda a muchas a sentirse menos vulnerables, ejemplifica Tania Rocha, investigadora de la Facultad de Psicología de la UNAM.

El beneficio es más a nivel psicológico que físico, explica, pues en el proceso de socialización descubren que tienen la capacidad de defenderse, más allá de las técnicas.
Por ello, evitar identificarse como personas indefensas funge como primer escudo ante el peligro, concuerdan.

Tener una postura de arraigo, trabajar en tener un tono de voz firme y mirar al frente denota mayor seguridad, lo que también reduce su posible vulnerabilidad, menciona Leoné.
“No está mal el sentir miedo; finalmente su función es alertarnos de situaciones de riesgo y, a su vez, nosotras poder prevenir y anticiparnos de esta situación peligrosa y poder mantenernos a salvo”, expresa.

Sin embargo, acota, es importante que la mujer identifique qué situación lo genera para poder elaborar un plan de acción en caso de que sucediera, comparte la especialista.
“Si nos llegara a ocurrir, (definir cómo) hacer uso de nuestra voz, de nuestro cuerpo, de nuestra fuerza para poder defendernos”, señala.

Estos planes -que pueden acordarse con seres queridos- aumentarán sus posibilidades de ser asertiva, lo que la hará ver menos vulnerable, apunta Zoraida Meléndez, académica responsable de atención psicológica del Programa de Sexualidad Humana de la UNAM.
“Hay que evidenciar al hostigador, poner un freno, que te atrevas a decirlo y otras te secunden”, asevera.

Las tres expertas destacan la necesidad de ser solidarias para combatir el problema.
“Si vemos que una mujer está siendo atacada, es importante que nosotras vayamos sintiendo la confianza de apoyarnos”, llama Meléndez.

Rocha añade que, sin importar la relación que el agresor dice tener con la víctima, la prioridad es creerle siempre a quien pide ayuda.

“Sea quien sea, pareja o no, ninguna mujer está o debe estar sometida. No se trata de validar, sino de apoyar como sea posible”, subraya.

Meléndez lamenta que los discursos sociales e institucionales refuercen la idea de que las mujeres son responsables de la violencia que reciben, lo que inhibe que denuncien o las revictimiza.

“(Se refuerza que) ciertas condiciones, decisiones, actitudes, por el cómo nos vestimos, por el qué hacemos o no, nosotras nos exponemos y somos responsables ante esas situaciones de riesgo y/o de violencia”, describe Leoné.

Eso le resta responsabilidad al agresor, advierten.
“Todas las campañas están dirigidas a que las mujeres limitemos nuestra vida. Las medidas tendrían que estar diseñadas para que los hombres no agredan”, añade Meléndez.