Nido de víboras

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AUNQUE disminuidas, las manos de Félix no han dejado de estar metidas en la administración estatal y de la política local…

 

POR: ALBERTO CHUC

EN UN rancho de Tizimin, propiedad de un directivo de un medio escrito local, se llevó a cabo recientemente una reunión a la que asistió como invitado de honor el exgobernador Félix González Canto, acompañado nada más y nada menos que de José Luis “Chanito” Toledo y un grupo de personajes que anhelan el derroche y niveles de corrupción de las administraciones pasadas.

EL FONDO de la reunión fue reorganizarse y formar un frente común en contra del gobernador Carlos Joaquín González para recobrar el poder político del estado a través del próximo proceso electoral en que se elegirá al Congreso local que cerrará con su administración hasta 2022.

AUNQUE disminuidas, las manos de Félix no han dejado de estar metidas en la administración estatal y de la política local, a través del control todavía de varios municipios gobernados por personajes que sirvieron y que fueron beneficiados por las dos últimas administraciones priistas que saquearon al estado y que hoy tienen preso a Roberto Borge, pupilo de González Canto.

EN SU NUEVA embestida, Félix pretende apoderarse del Congreso local para provocar ingobernabilidad a Carlos Joaquín durante los próximos tres años, por lo que ya comenzó a manejar sus fichas para la selección de candidatos a las 15 diputaciones de mayoría y diez plurinominales, a través de diversos partidos políticos.

QUÉ TAN disminuido está su poder y desacreditado su nombre, que Félix ha tenido que aliarse a quien en el pasado le cerró el paso a “Chanito” en el PRI nacional para que no fuera él el candidato a gobernador en las elecciones de 2016 sino Mauricio Góngora, derrotado por Carlos Joaquín y hoy preso en el penal de Chetumal.

HACE tres años, Félix veía a “Chanito” como un joven inexperto al que Roberto Borge le había dado muchas alas para que volara muy alto y se la creyera que iba a ser el candidato a gobernador.

AHORA que la mayoría de sus colaboradores enfrentan alguna denuncia penal o están involucrados en hechos de corrupción, González Canto está descubriendo un potencial que antes no veía en “Chanito”… pero está más que claro que no los une el amor sino el espanto.

AL INTERIOR de Palacio Municipal de Benito Juárez hay mucha decepción hasta entre quienes se la jugaron y apostaron porque Mara Lezama fuera la alcaldesa, pues resulta que a la señora le ha dado por creer que el ayuntamiento es su empresa y los servidores públicos son sus empleados.

TOTAL desconocedora de la administración pública y de los formalismos de la política, Mara Lezama se la pasa regañando a los regidores que llegan a estar en desacuerdo con sus planteamientos o decisiones, cuando las leyes establecen que son miembros de un cuerpo colegiado representativo de la sociedad, no de la presidenta municipal.

SU INSEGURIDAD personal, pero sobre todo la falta de tablas y de una estrategia de comunicación política, la llevaron por ejemplo a tener que abortar sus conferencias de los lunes porque simplemente no tenía una agenda de temas a tratar, muy improvisado todo, y ella que es comunicóloga al hablar terminaba metiendo la pata por falta de información.

DESDE que era candidata a la presidencia municipal, se sabía que Mara Lezama no tenía capacidad para gobernar, pero lo que movió a la mayoría de la gente a votar por ella fue el impedir que los mismos de siempre continuaran gobernando el municipio, se buscaba personas diferentes.

POR sus programas de denuncia en radio y televisión, Mara se convirtió en la candidata natural de una sociedad urgida del cambio, pero le han quedado muy grandes los zapatos para gobernar este municipio y lo grave es que no se ven las mínimas señales de que la situación vaya a cambiar, al menos en lo inmediato.

EN SU reciente visita a Quintana Roo, la presidenta nacional del PRI, Claudia Ruiz Massieu, fue informada de que su exlíder estatal y actual diputado local Raymundo King de la Rosa estaba coqueteando con el gobierno de Carlos Joaquín para poner el partido a su disposición en los próximos comicios estatales.

LA AHORA líder del tricolor vivió muy de cerca la confrontación entre Carlos Joaquín y el exgobernador Roberto Borge cuando llegó la hora de la elección del candidato a la gubernatura por el PRI en los albores de 2016.

ENTONCES, Claudia era la secretaria de Turismo y Carlos Joaquín era uno de sus subsecretarios, y hasta dicen que lo apoyó hasta que éste se vio obligado a romper con el PRI para arrebatarle el poder a través de la alianza opositora conformada por el PAN y PRD.

MOLESTA doña Claudia con el servilismo de Raymundo King, buscó a su padrino, el exlíder nacional del PRI Manlio Fabio Beltrones, para que le jalara las orejas a su pupilo por estarle jugando las contras al tricolor y aunque nadie sabe con certeza lo que ocurrió después, lo cierto es que el diputado local anda muy bien alineadito.