‘Ser gay fue como una sentencia de muerte’

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Reconocer la homosexualidad en la Iglesia católica puede costar muy caro.

 

 

REFORMA / STAFF

MILWAUKEE.- Reconocer la homosexualidad en la Iglesia católica puede costar muy caro. Un grupo de sacerdotes estadounidenses narró las dificultades que tuvieron que afrontar por hacer pública su preferencia sexual y alertó del ambiente homofóbico en la institución.

“Fue como una sentencia de muerte”, aseguró el sacerdote Gregory Greiten, quien admitió ante los fieles su condición sexual y recibió insultos por parte de curas y Obispos del país.

Durante años, la Iglesia ha sostenido que las tendencias homosexuales son desordenes en la conducta, aunque muchos de sacerdotes de esa preferencia.

Menos de una decena de religiosos en el país se atrevió a asumir públicamente su condición sexual, aunque se calcula que cerca del 30 o 40 por ciento del clero estadounidense es gay, según estimaciones. Algunos sacerdotes indicaron que el número se acerca más al 75 por ciento.

La caída de Theodore McCarrick, el cardenal que fue acusado por abuso sexual de menores, aumentó las acusaciones de que la homosexualidad es la culpable de la crisis de abuso de la Iglesia, a pesar de que los estudios indican lo contrario.