Preocupan los impactos negativos del Tren Maya

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Se debe garantizar sustentabilidad y bienestar igualitario en región peninsular.

 

MARCO ANTONIO BARRERA

CANCÚN, Q. ROO.- El Tren Maya deberá garantizar la sustentabilidad ambiental de la región peninsular pero también su desarrollo económico, social y cultural para que el bienestar sea igualitario para todos.

El ambientalista Francisco Remolina propuso que además de la protección de los ecosistemas, se realicen manifestaciones de impacto económico, social y de la cultura viva y arqueológica para implementar medidas de protección, mitigación y compensación en el Sureste Mexicano.

Los análisis técnicos que plantea serían también un precedente para establecer la obligatoriedad de esos subsistemas en la planeación de grandes proyectos de carácter regional, los cuales no están legislados ni son obligatorios.

Resaltó que la construcción del Tren impactará los ecosistemas y la biodiversidad de la región peninsular, como podría ocurrir al dividir terrenos e impactar en cavernas lo que podría fomentar un aislamiento de especies y pocas posibilidades de intercambio genético entre poblaciones de fauna terrestre y acuática.

Otras consecuencias negativas tendrían que ver con las actividades económicas complementarias del turismo, que afectaría la viabilidad de entornos que no reciben una cantidad masiva de personas y que podría generar afectaciones a ríos subterráneos, cenotes, selvas, humedales, manglares, palmares y arrecifes, con el costo ecológico que implicaría para las comunidades.

Respecto a la operación del Tren, expuso que de utilizarse la locomotora híbrida que se plantea se tendría un impacto ambiental negativo, pues se tendrían que deforestar grandes espacios de selva para producir las semillas del biocombustible.

Incluso, abundó, como parte de la cosecha que podría fomentarse se usarían pesticidas y plaguicidas para proteger los monocultivos, mientras que representa un gasto energético alto el proceso de extracción de aceites para el biocombustible, lo que también tendría implicaciones para el entorno.

Remolina Suárez planteó la creación de un Consejo Supervisor Permanente que de seguimiento a las cuatro manifestaciones que propuso, así como a las medidas de sustentabilidad que habrían de implementarse, con el fin de que se cubran con éxito.

Recordó que la ruta del Tren Maya beneficiará a un máximo de 20 comunidades indígenas a su paso por las cuatro entidades, que tendrán cerca una estación del transporte, pero en todo el trazo ferroviario hay establecidas al menos 120.

De las manifestaciones de impacto reiteró que cada una deberá contener un capítulo detallado del desarrollo de la metodología y los resultados de una consulta informada a las comunidades originarias.

El experto para la conservación de los felinos silvestres de México aseguró que la manifestación de impacto económico que propone, deberá analizar la generación de riqueza y ayudar a crear las estrategias para que sea equitativa.

Por su parte, la manifestación de impacto social permitirá revisar el alcance del Tren sobre las sociedades locales, a las que se diferenciará una de otra, para crear estrategias para un bienestar social igualitario.

La manifestación de impacto cultural serviría para advertir la pérdida o transformación de la cultura maya viva y del impacto cultural en las ciudades arqueológicas.

Se trata, dijo Remolina Suárez, de conservar tradiciones, convocar a la participación de la población local y respetar las creencias de las comunidades.

 

 

Propuesta ambientalista

Manifestación de impacto

(Protección, mitigación y compensación)

Ambiental

Económico

Social

Cultural

Amenazas

Exclusión de 120 comunidades indígenas

Migración de habitantes locales

Fauna terrestre y acuática aislada

Equilibrio subacuático frágil

Obstrucción de corrientes subterráneas

Suelo débil por origen geológico

Fracturas de roca en cuevas, cenotes y ríos subterráneos

Deforestación de selva, humedal, palma y mangle

Quema “controlada” de flora nativa para ganadería

Uso de pesticidas y plaguicidas

Infraestructura hotelera

Aguas residuales

Producción de biocombustible

Intermediarios turísticos

Amenaza de selva Balam Ku y Calakmul

 

Fuente: Ambientalista Francisco Remolina Suárez. Manifestaciones de Impacto Ambiental para aprobar la propuesta del Tren Maya. 2019

 

Impactos negativos de Tren Maya

 

El Tren Maya debe garantizar la sustentabilidad ambiental de la región peninsular pero también el desarrollo económico, social y cultural. Se trata de que ofrezca un bienestar equitativo.

 

Una forma de proteger, mitigar y compensar los daños que ocasionaría el proyecto sería establecer cuatro manifestaciones de impacto: ambiental, económico, social y de la cultura viva y arqueológica.

 

Así lo considera el ambientalista Francisco Remolina quien propone análisis técnicos para proteger los ecosistemas y la biodiversidad.

 

Comenta que sentaría también un precedente para integrarlos a la Ley y hacerlos obligatorios en la planeación de grandes proyectos de carácter regional.

Los riesgos negativos del Tren Maya es que se podrían dividir superficies e impedir el paso de especies y el intercambio genético, como del Jaguar. En las cavernas podría fomentar el aislamiento de fauna acuática.

 

También la afectación de entornos que no reciben visitantes de manera masiva, que podría generar afectaciones a ríos subterráneos, cenotes, selvas, humedales, manglares, palmares y arrecifes. Todo eso, dejaría un costo ecológico que pagarían las comunidades.

 

O si la locomotora tiene un motor híbrido y requiere biocombustible, se deforestarían grandes extensiones de selva para producir la semilla y para proteger los monocultivos se usarían plaguicidas y pesticidas. Además que la extracción de aceites requiere un costo energético elevado.

Recordó que la ruta del Tren maya beneficiará a máximo 20 comunidades indígenas que tendrán cerca una estación, pero en todo el recorrido hay al menos 120 y la mayoría quedará excluida.

 

El experto para la conservación de los felinos silvestres de México aseguró que las cuatro manifestaciones de impacto darían más posibilidades de que el proyecto fuera sustentable y equitativo.

 

Remolina Suárez planteó también la creación de un Consejo Supervisor Permanente que de seguimiento y garantice el cumplimiento de las medidas de protección, mitigación y compensación.

 

Propuso que también se consulte a las comunidades originarias.

 

La manifestación de impacto cultural serviría para prevenir la pérdida o afectación de la cultura maya viva, para frenar la migración de las comunidades por falta de empleo.

 

También se conservarían tradiciones y se protegería las creencias ancestrales.