‘Pierde’ Sedatu pruebas de estafa

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Desaparecen 7 de 9 oficios de contratos por servicios con firmas falsas.

 

ABEL BARAJAS

Dos convenios originales utilizados para estafar en Sedatu con triangulación de recursos en universidades y empresas fantasma desaparecieron de los archivos oficiales.

Dichos convenios contenían firmas falsificadas de dos funcionarios de la dependencia y eran reclamados por ellos para poder comprobar el ilícito de la alteración de rúbrica y deslindar sus responsabilidades de la estafa.

REFORMA informó este jueves que fueron falsificadas firmas de 5 funcionarios de Sedatu para desviar al menos 600 millones de pesos con distintos convenios con universidades. Los documentos originales hurtados son el convenio general firmado el 4 de enero de 2016 y el específico firmado el 2 de febrero del mismo año.

En el primero, la firma le fue falsificada al entonces Subsecretario de Sedatu, Enrique González Tiburcio, y el segundo a su subordinado Armando Saldaña.

Además desaparecieron 7 de 9 oficios de pago de los servicios contratados con firmas falsificadas a Saldaña. Con esos convenios Sedatu daría 185 millones de pesos a la Universidad Politécnica Francisco I. Madero, de Hidalgo.

El pasado 12 de noviembre Héctor José De la O Chi, director General de Programación y Presupuesto de la Sedatu, declaró a la Fiscalía General de la República que dichos documentos no están en los archivos, al igual que 7 oficios con los que se justificaron los pagos por 185 millones 839 mil 480 pesos por servicios que nunca se entregaron.

Y aseguró que su antecesor en el cargo, Francisco Javier Báez Álvarez no le hizo entrega de dicha documentación en original. Personal de la Fiscalía, peritos y agentes de la Policía Federal Ministerial indagaron en Sedatu el 31 de diciembre el paradero de los documentos y corroboraron que en los acervos de la Secretaría no están los oficios de pago relacionados con dichos convenios.

Báez Álvarez, brazo derecho del entonces Oficial Mayor de Sedatu, Emilio Zebadúa, fue consignado por la Fiscalía por la desaparición de los documentos. Conforme datos en poder de REFORMA, Báez Álvarez operó desde el domicilio de Tennyson 125, en Polanco, la falsificación de las firmas de distintos funcionarios de Sedatu.