Promete justicia; indigna a víctimas

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Sin embargo, para las víctimas, todo sigue igual.

 

VATICANO.- La cumbre contra la pederastia esperaba ser un antes y un después en la crisis de los abusos en la Iglesia. Sin embargo, para las víctimas, todo sigue igual.

 

El Papa Francisco clausuró ayer el histórico Encuentro sobre Protección de Menores con un discurso en el que se comprometió a hacer todo lo necesario para llevar ante la justicia a cualquiera que haya cometido abusos de tipo sexual.

 

“La Iglesia nunca intentará encubrir o subestimar ningún caso”, afirmó ante los 190 líderes religiosos. Además, puntualizó que la plaga de los abusos a niños es universal y transversal y, para ello, citó varios informes de instituciones internacionales, de acuerdo con el diario El País.

 

“La inhumanidad del fenómeno a escala mundial es todavía más grave y más escandalosa en la Iglesia, porque contrasta con su autoridad moral y su credibilidad ética”, añadió. No obstante, no hubo en sus palabras novedades respecto a las condenas ni promesas de futuro, ni especificó si enjuiciar a los culpables significa implantar la obligatoriedad de trasladar a la justicia ordinaria todos los casos, como piden las víctimas.

 

Tampoco propuso cambios en la ordenación jurídica más allá de la ampliación de la edad legal mínima para el matrimonio de las mujeres. Esto, después de que prometiera en la inauguración de la cumbre el jueves medidas concretas y eficaces para combatir los delitos sexuales.

 

“El Papa Francisco ha dado un guantazo a todas las víctimas de pederastia de los cinco continentes que han llegado hasta Roma para exigir explicaciones”, respondió Miguel Hurtado, quien fue abusado por un monje en España. “Nosotros hemos sido abusados dentro de la Iglesia, por sacerdotes católicos, por monjes y maestros católicos.

 

Esperábamos una respuesta que el Papa no nos ha dado”, agregó. Por su parte, el italiano Francesco Zanardi, presidente de la Red de Víctimas de Italia, condenó que el Pontífice argentino haya evitado hablar de procedimientos concretos o de denuncias en la Magistratura.

 

“La campaña de tolerancia cero anunciada por el Vaticano se ha convertido en credibilidad cero”, dijo. El Papa fijó, eso sí, los ocho ámbitos en los que se centrará la Iglesia –de los 21 que presentó el jueves–, especialmente las conferencias episcopales, para combatir el problema. Lo más concreto fue la formación y análisis psicológico de los futuros seminaristas y el refuerzo de las líneas de prevención en las conferencias episcopales. “El objetivo de la Iglesia será escuchar, tutelar, proteger y cuidar a los menores abusados, explotados y olvidados. La Iglesia, para lograr dicho objetivo, tiene que estar por encima de todas las polémicas ideológicas”, concluyó Francisco.