EL ORBITADOR 

179

Innovadores científicos.

 

Por: Jimmy Herrera

 

Cuando uno se sumerge en esta maravillosa ciencia que es la Astronomía, nos encontramos con un sinnúmero de personajes que a lo largo de la historia del hombre dejaron marcado con su vida y obras, los notables conocimientos que hoy en día nos permiten comprender profundamente sobre los movimientos de los astros.

 

Como parte de esa historia, existió una época oscura en la que todo estudio o ideología contraria a la jerarquía católica era digna de merecer los más terribles y severos castigos, y en el peor de los casos, incluso recibir la muerte. Atreverse a publicar libros con ideas revolucionarias en una época en donde a todo se le atribuía una razón divina -o dogma- era totalmente riesgoso.

 

Sin embargo, hubo aquellos que a pesar de este gran riesgo, no dejaron en silencio sus estudios y observaciones, aportando una nueva luz de conocimiento. Tal es el ejemplo de Nicolás Copérnico,  a quien se le atribuye como el iniciador de la revolución científica que acompañó al renacimiento europeo.

 

La iglesia católica defendía un concepto geocéntrico, donde mantenía que el universo giraba alrededor de la Tierra. La Tierra era el centro mismo del universo, a partir del mito de la creación que aparece en el Salmo 93 de la Biblia, y que señala –Tú fijaste la Tierra inamovible y firme-. La iglesia católica dedujo esa frase en concreto, asentando que la Tierra no podía girar en torno a nada pues era inamovible.

 

Nicolás Copérnico nació en Polonia en 1473 en el seno de una familia de comerciantes, y quedó huérfano a los diez años. Siguiendo las indicaciones de su tío materno quien se encargó de él, ingresó a la Universidad de Cracovia, y años más tarde continuaría con su formación en Bolonia, Italia. Estudió medicina en Padua, y se doctoró en Derecho Canónico por la Universidad de Ferrara en 1503.

 

Copérnico en 1507 elaboró su primera exposición de un sistema astronómico heliocéntrico con base en sus investigaciones, en el cual señala que la Tierra gira alrededor del Sol, muy contrario al tradicional sistema ptolemaico y eclesiástico. En el año de 1536 Copérnico completó su obra denominada ‘Sobre las revoluciones de los orbes celestes’, un tratado astronómico que mostraba de forma coherente un sistema heliocéntrico.

 

Copérnico en su trabajo conservó la idea de que el universo era esférico, así como el movimiento de los cuerpos celestes era circular por naturaleza. Pero también contenía ideas contrarias con la concepción del universo de la época, en las que señalaba que la Tierra no era el centro del mismo y que también se mueve. Copérnico era muy consciente de que sus ideas podían generar ciertas críticas, lo que lo motivó a no publicar su obra por temor.

 

En 1541 un astrónomo protestante llamado Georg Joachim von Lauchen, convenció a Nicolás Copérnico de imprimir su tratado. La obra ‘Sobre las revoluciones de los orbes celeste’ fue impresa en 1543, a pocas semanas de la muerte de Copérnico. Su trabajo fue una aportación decisiva al Renacimiento, y al surgimiento de una revolución científica para aquella época.

 

Años más tarde surgirían personajes como Galileo Galilei, quién defendió los conocimientos basados en la teoría heliocéntrica de Copérnico, y tuvo que enfrentarse directamente con la jerarquía católica, historia que ya hemos de publicar más tarde en El Orbitador.

 

Twitter: @elorbitador

Email: elorbitador@saqroo.org