Cobran 12 cheques con falsa identidad

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Mediante este documento oficial, el tesorero Marcelo José Guzmán, respondió que a su oficina no le compete expedir el pago al ex policía Juan Gabriel Villamil Mingo.

 

POR: MARCO ANTONIO BARRERA

CANCÚN, Q. ROO.- Un informe preliminar de la Contraloría del municipio de Benito Juárez, encontró al menos 12 cheques de liquidaciones de trabajadores despedidos que fueron cobrados por terceras personas, a cuyos responsables ya se investiga.

 

“La semana pasada tuvimos una reunión muy productiva, toda vez que la contralora Reyna Arceo nos informó sobre el estado que guarda la administración actual, y más preciso el estado en el cual recibimos ciertas direcciones. Una de ellas, es la Dirección de Egresos que autorizó esos cobros ilegales”, comentó el regidor José Luis Acosta Toledo.

 

“Ya solicitamos un informe más detallado y esperemos que una investigación exhaustiva nos conduzca hacia los responsables de haber pagado y cobrado estos cheques, causando un grave daño al patrimonio económico del municipio, obligado a pagarles a los ex trabajadores afectados”, explicó.

 

Por lo pronto, el ex policía Juan Gabriel Villamil Mingo, estafado por esta red de corrupción con 400 mil pesos, interpuso y ratificó la semana pasada una denuncia penal por robo de identidad, fraude, falsificación de documentos y lo que resulte, ante la Unidad de Atención Temprana de la Fiscalía General del Estado.

 

En la querella número FGE/QR/CAN/UAT/02/1442/2019, el afectado denunció a la autoridad municipal de haber autorizado y entregado indebidamente la liquidación que lo correspondía por 400 mil pesos a una tercera persona.

 

“Los ladrones están dentro del Ayuntamiento, ya sabemos que no es sólo mi caso sino que hay otro grupo de personas que no lograron cobrar sus liquidaciones porque alguien se les adelantó, y ese alguien es de ahí adentro”, enfatizó.

 

Villamil Mingo fue despedido de forma injustificada después de doce años de servicio en la Policía Municipal, lo que combatió con un juicio administrativo para exigir el pago de salarios caídos, cuya sentencia le fue favorable el 25 de abril de 2018.

 

Cuando el tribunal ordenó al Ayuntamiento de Benito Juárez el pago de la liquidación, y el afectado se presentó a cobrar, supo que había dos cheques, el que ya habían entregado por la cantidad de 400 mil pesos y otro por 33 mil 500 pesos que le dejaron.

 

En esta ruta de impunidad, el afectado pidió al tesorero municipal, Marcelo José Guzmán, cumplir con la sentencia judicial SCA/A/197/2016, para recibir su cheque; además, solicitó tomar las medidas necesarias para que la ejecución del laudo sea pronta y expedita, ya que hasta la fecha no ha recibido pago alguno, alegó mediante un documento entregado el 10 de diciembre pasado.

 

La respuesta de Guzmán tardó dos meses en llegar, el pasado 20 de febrero, a través del oficio número TM/502/2019 donde argumenta que a la Tesorería “nunca se dio orden alguna pues dicho juicio deriva de una indemnización, la cual corresponde tramitar a la Secretaría Municipal de Seguridad Pública y Tránsito por ser la autoridad demandada en conjunto con la dirección de Recursos Humanos”.

 

No obstante, el funcionario reconoció que “el soporte documental que acredita el pago indebido se encuentra en poder de la Dirección de Egresos. La Tesorería Municipal no tiene incidencia alguna en el procedimiento para la devolución de dicha indemnización y entrega del cheque, por no estar dentro de sus facultades”.

 

Y añadió:

“Por otra parte, se enfatiza que dichos acontecimientos ocurrieron en función de la administración actuante en el periodo 2016-2018, sin que esto sea obstáculo para que esta autoridad realice las gestiones necesarias que indiquen las autoridades facultadas para ello, en caso de resultar algún tipo de responsabilidad respecto al tema, quedando así en espera de la determinación que emita la Contraloría Municipal, en contestación a la queja interpuesta ante dicha autoridad”.

 

En opinión de Juan Gabriel Villamil, con esta respuesta el tesorero se “lava las manos” y pareciera que hay un código de protección, de que puedes “tracalear” y no pasa nada.

 

”Todo mundo hace caso omiso o te dicen que lo están checando, pero al final no pasa nada”, lamentó.