Auditan a empresas cómplices de Bankia

409

El desarrollo de Grand Coral sirvió para un millonario fraude de empresarios de bancos españoles.

AGUSTÍN AMBRIZ

CANCÚN, Q. ROO.- Por lo menos tres empresas están bajo investigación de las autoridades hacendarias mexicanas por participar en el presunto fraude fiscal cometido por funcionarios bancarios españoles de Bankia y CaixaBank, mediante la compra-venta del desarrollo Grand Coral Riviera Maya. Se trata de las empresas Proyectos y Desarrollos Hispanomexicanos S.A. de C.V., Inmobiliaria Piedra Bolas S.A. de C.V., y Playa Paraiso Maya S.A. de C.V., las cuales desde enero están siendo auditadas por parte de la Secretaría Hacienda y Crédito Público (SHCP).

 

Dichas auditorías derivaron de la solicitud realizada en diciembre pasado por la senadora Gloria Elizabeth Núñez Sánchez ante la titular del Servicio de Administración Tributaria (SAT), Margarita Ríos Farjat, para que investigara “la existencia de una red de empresas que han utilizado la compra-venta de inmuebles con dinero proveniente del extranjero para llevar a cabo una serie de fraudes que van desde la omisión de contribuciones a nivel federal y local, así como actos de corrupción en el Gobierno del Estado de Quintana Roo”.

 

De acuerdo con la legisladora federal, la compra y venta de inmuebles se llevó a cabo “bajo un esquema de omisiones de impuestos, dañando las arcas del gobierno y en contubernio con Notarios Públicos quienes realizan las escrituraciones y dan fe de dichas enajenaciones, sin Responsables de evadir impuestos federales y estatales que se verifique la correcta retención y entero de los impuestos correspondientes”.

 

Estas operaciones presuntamente irregulares están relacionadas directamente con el proceso judicial que en 2013 llevó a la cárcel a 48 funcionarios bancarios españoles –entre ellos el ex presidente de la Generalitat y ex presidente de Bankia, José Luis Olivas– por los delitos de apropiación indebida, administración desleal y blanqueo de capitales.

 

En su momento, la Audiencia Nacional Española encontró responsables a estos funcionarios de haber financiado la construcción del proyecto Grand Coral Riviera Maya, generando un quebranto bancario de 750 millones de euros.

 

La magistrada Carmen Lamela, instructora de la causa, informó que los peritos del caso hallaron “múltiples irregularidades, en ausencia de racionalidad económica en parte de las inversiones, constatándose un quebranto económico del 100% de la inversión llevada a cabo por Bancaja y Banco de Valencia en Grupo Grand Coral”.

 

Este hoyo financiero se generó debido a que la garantía ofrecida para respaldar el crédito apenas representaban el 50 por ciento del financiamiento inyectado, lo que originó una denuncia por fraude en contra de los propietarios originales del proyecto, quienes finalmente tuvieron que entregar el proyecto inmobiliario a Bankia.

 

Ya en poder del banco, los 253 departamentos de lujo que integran el complejo fueron vendidos a precios de remate bajo un esquema de simulación en el que los compradores fueron los propios funcionarios y empleados bancarios, quienes posteriormente los revendieron más caros, sin reportan ni enterar los impuestos correspondientes.

 

Por esta venta, Bankia obtuvo una ganancia de 87.7 millones de dólares en perjuicio de los dueños originales de esos inmuebles, según revela el resumen de comercialización final consultado por este medio. El documento revela que Bankia reportó la venta del proyecto en la cantidad de 49 millones 113 mil 775 dólares, pero se trató de una operación simulada para en realidad obtener 136 millones 831 mil 433 dólares en la reventa, es decir 87 millones 717 mil 678 dólares de diferencia.

 

El complejo Grand Coral Riviera Maya está conformado por tres proyectos: Marea Azul, con 109 departamentos; Lorena Ochoa, con 67; y Nick Price, con 77. En el desglose, Bankia reportó que el Proyecto de Marea Azul fue vendido en 41 millones 126 mil 726 dólares, pero en precio relanzado obtuvo en realidad 119 millones 896 mil 100 dólares, una diferencia de 78 millones 769 mil 374 dólares.

 

El proyecto “Lorena Ochoa” en honor a la golfista mexicana, el precio reportado fue 3 millones 426 mil 002 dólares, y el “precio relanzado” de 7 millones 877 mil 33 billetes verdes, una diferencia de 4 millones 451 mil 331 dólares. Y el tercer proyecto, denominado “Nick Price” como el famoso diseñador de campos de golf, supuestamente se vendió en 4 millones 561 mil 027 dólares, pero en realidad el banco obtuvo 9 millones 058 mil dólares, una ganancia de 4 millones 496 mil 973 dólares.

 

Este modus operandi, fue el mismo que emplearon los bancos españoles en otros proyectos inmobiliarios desarrollados en Los Cabos, Baja California Sur, cuyo fraude fiscal fue calculado en 150 millones de dólares por parte de los empresarios locales del ramo.

 

Empresarios hoteleros de aquella entidad indicaron que en estas operaciones simuladas, Bankia y CaixaBank utilizaron prestanombres al servicio de personalidades como Miguel Fluxá Roselló (Iberostar) y Ricky Fuster, así como de los servicios del titular de la Notaría Pública Número 1 de Baja California Sur, Armando Antonio Aguilar Mondragón, hijo del cónsul de España Armando Aguilar Ruibal. Como notario público, Aguilar Mondragón emitió escrituras pú- blicas de los terrenos adjudicados por Eduardo Sánchez Navarro, padre de Mónica Sánchez Navarro, quien a su vez es esposa de Ricky Fuster, amigo cercano del Rey de España, Felipe de Borbón.