Repiensa el museo

196

El arquitecto David Chipperfield participó en el festival de arquitectura Mextropoli, en cuyo marco inauguró una muestra en el Museo de la Ciudad de México.

 

POR: ISRAEL SÁNCHEZ / AGENCIA REFORMA

CIUDAD DE MÉXICO.- La renovación o creación de nuevos espacios museísticos debe estar precedida por una pregunta: ¿Qué es un museo?, estima  David Chipperfield (Londres, 1953).

 

Para el arquitecto británico, el diseño de cierto tipo de espacios, como estaciones de trenes u hospitales, por ejemplo, contempla necesidades muy puntuales, pero con los museos no ocurre igual.

 

“Hay mucha diferencia respecto a cómo puede ser un museo”, expone en entrevista el proyectista, de visita en el País para participar en el festival de arquitectura y ciudad Mextrópoli 2019.

 

“(No obstante), cada museo es un museo. Finalmente, es una cuestión de identidad”.

 

Con David Chipperfield Architects, estudio fundado en 1985, el creador ha erigido más de un centenar de proyectos, entre edificios culturales, residenciales y comerciales. Uno de ellos es el que alberga al Museo Jumex en la Ciudad de México, cuyo trayecto de lo abstracto a lo material Chipperfield comparte en una exposición inaugurada este domingo en el Museo de la Ciudad de México.

 

“Pensamos que era una buena idea mostrar las maquetas y el proceso del Jumex”, sostiene el arquitecto.

 

A decir suyo, el reto era crear un edificio apto para una colección privada que se pretendía compartir ante el público.

 

“¿Cómo haces que un edificio privado se sienta como uno público?”, se cuestionaba el equipo de Chipperfield.

 

Finalmente, considera que esto se logró con la elevación del inmueble y con el espacio abierto del primer nivel, que generan una ambigüedad entre estar adentro y afuera.

 

La muestra también está integrada por documentos del proceso, bocetos, fotografías y trazados de la restauración de la Galería Nacional de Berlín; de la reactivación de la plataforma de moda SSENSE, en Montreal, y de la construcción de la Galería James Simon, también en Berlín.

 

Generalmente en sus trabajos, cuenta Chipperfield, buscan abordar el vínculo entre lo público y lo privado. Una forma de responder al hecho de que las ciudades ya no son proyectadas por el Estado y sus planes de ordenamiento público.

 

“Ahora las ciudades son diseñadas por inversionistas. No son diseñadas por lo público, sino por lo privado”, sostiene.

 

Ante tal panorama, subraya la función de los arquitectos de cavilar respecto al uso del espacio, para ejecutar los planes de los clientes de la mejor manera.