Invaden patrimonio municipal

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Ven condóminos consentimiento oficial en instalación de negocios particulares.

POR: AGUSTÍN AMBRIZ

CANCÚN, Q. ROO.- Las casi seis hectáreas que la desarrolladora del fraccionamiento Villa Magna donó al Ayuntamiento de Benito Juárez, como parte de las obligaciones fiscales de inmobiliarias, han sido blanco de invasión por particulares para construir o instalar negocios privados ante el silencio o consentimiento del gobierno municipal que encabeza Mara Lezama.

 

El terreno forma exactamente un triángulo justo en la parte trasera del fraccionamiento, sobre la boyante Avenida Huayacán, donde el metro cuadrado se cotiza en 400 dólares, situación que desde el gobierno estatal pasado despertó el apetito voraz del borgismo, particulares y funcionarios afines para apoderarse de este inmueble del patrimonio municipal.

 

Desde 2016, sobre la base del triángulo se acondicionó una amplia área para la renta de los puestos de comida móviles llamados “food truck”, por uno de los empresarios beneficiados con el regalo de bienes públicos que caracterizó al borgismo, Víctor Manuel Andrade Campa, quien según denuncia de los condóminos del fraccionamiento, de la noche a la mañana se ostentó como el propietario de esa fracción.

 

Durante el borgismo, Andrade Campa obtuvo en la cantidad de “cero pesos” dos inmuebles propiedad del extinto Instituto del Patrimonio Inmobiliario de la Administración Pública del Estado de Quintana Roo (IPAE), uno de ellos de 5 mil 290 metros cuadrados, sobre el kilómetro 14.8 del Bulevar Kukulkán, con un valor de 3.5 millones de dólares.

 

A nombre del repentino “propietario” del terreno municipal sobre la Huayacán, por ejemplo, se extendieron los primeros contratos de renta para negocios de venta de alimentos, entre ellos el de la “Mestiza” propiedad de Jorge Acevedo Marín, ex director del Sistema de Comunicación Social del estado de Quintana Roo, involucrado en el desvió de 800 millones de pesos de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) como parte de la Estafa Maestra.

 

Y ya con el verdecologista Remberto Estrada en la presidencia municipal, su director de Imagen Urbana, Jaime Rocha, rentó un espacio para su franquicia “Los Salceados de Tijuana” y el contrato lo realizó con la empresa “Amma Food Park Experience” que sigue operando a pesar de que el contrato de donación restringió su uso para obras de beneficio social.

 

En Quintana Roo la invasión es un delito que se castiga con cárcel, sin embargo, recientemente ante el silencio de la alcaldesa Mara Lezama fue ocupada ilegalmente otra fracción del triángulo, contigua al negocio de “food truck”, donde se levantan los cimientos de lo que trabajadores comentan será una pequeña plaza comercial.

 

El Contrato de Donación a Título Gratuito, notariado el 30 de septiembre de 2002, establece que el terreno mide 59 mil 20 metros cuadrados, lo que representa el 15 por ciento de la superficie total del fraccionamiento que establece la Ley de Hacienda Municipal como pago de derechos en especie.

 

Hasta la fecha el terreno figura íntegro en el catálogo de bienes del patrimonio municipal, mientras que ante el Registro Público de la Propiedad no se ha reportado modificación alguna. La nueva obra no cuenta con permiso de construcción visible, lo que ha suscitado suspicacias de los condóminos de Villa Magna en el sentido de que actúan con el consentimiento del gobierno de Lezama.

 

En reuniones internas de los condóminos el tema comenzó a debatirse con preocupación hace más de un año cuando descubrieron que la administración a cargo del borgista Alberto Millar estaba pagando la cantidad de 500 mil pesos mensuales a elementos de seguridad privada para cuidar un terreno propiedad del municipio.

 

Ante la nueva invasión, los condóminos que pidieron permanecer en el anonimato ya se organizan para exigir al gobierno municipal frenar estas invasiones a todas luces ilegales.

 

“Este tipo de espacios que son patrimonio de todos los cancunenses, son para construir parques públicos, escuelas, hospitales, no para hacer negocios privados, lo extraño es por qué las autoridades no han actuado para frenar estas invasiones, que representan un robo a los cancunenses al estilo borgista”, enfatizaron