Recuerdos de Michoacán

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Por: José Arrieta /Agencia Reforma

CHARO, Michoacán 21-Mar-2019 .-Herencia y memoria enmarcaron la décimosexta edición del Encuentro de Cocineras Tradicionales, celebrado del viernes 15 al domingo 17 de marzo, en la Expoferia de esta localidad.

El proyecto, que inició en 2004 con ocho participantes, hoy es un escaparate para 48 cocineras, guardianas de la herencia culinaria michoacana.

“Las mismas comunidades han visto que les conviene tener negocios de cocina tradicional, porque eso atrae el turismo y ayuda a tener ingresos”, señala Claudia Chávez, secretaria de turismo de Michoacán.

El omnipresente churipo, una especie de caldo de res con verduras, las corundas y los guisos de pescado hermanan a pueblos que celebran, conmemoran y viven con apego a su tierra.

“El churipo es nuestra tradición, se acostumbra en fiestas patronales, en una boda, en un bautizo. Nosotros siempre comemos quelites y tortillas que, yo creo, a nadie cansan”, argumenta María Elena Guerrero, joven cocinera de Cherán.

Benedicta Alejo San Lorenzo // Uruapan

“Como me enseñaron, para el desayuno, los atoles: de té de nuriti, de maíz, blanco, de durazno, de guanábana… Para el medio día, los quelites, a veces en ensalada, en atápakua o en caldito, con tortillas recién hechecitas”, detalla la cocinera.

“Vengan a probar esta comida; se ve muy pobre, muy sencilla, pero es muy saludable. Está muy a gusto aquí (la Feria de la Gastronomía Michoacana), pero no llega mucha gente”.
Purépecha 60, Barrio San Mateo, San Lorenzo, Uruapan, (452) 134-4336

Beatriz de la Cruz // Janitzio

Los productos lacustres son la base de la alimentación en las comunidades aledañas al Lago de Pátzcuaro. Muestra de ello, la ríquisima propuesta del restaurante Hishïr Huájpa, en pleno muelle de Janitzio.

“Cuando los pescadores llegaban, a las cinco de la mañana, de pescar, nosotros teníamos que hacerles el atole, porque venían con mucho frío. Les asábamos un pescadito y les dábamos de comer a esas horas, con tortillas azules calientitas, hechas a mano. Esto es muy laborioso, por eso se fue perdiendo”.

Hishïr Huájpa. Muelle General 2, Janitzio

María Inés Dimas // Santa Fe de la Laguna, Quiroga
La cocinera explica que los platos de la región se clasifican en ceremoniales, como el pescado en salsa roja; de fiesta, como los nacatamales y el atole de pinole, y cotidianos, como las lentejas y los quelites.

“Un día, estábamos en el cerro, cosechando, y se había terminado la comida para los peones; entonces, mi abuelita asó unos chiles picositos, de los cola de rata, les puso lima agria, cebolla, cilantro y un poco de repollo. Tostó pescados secos en el comal donde había hecho las tortillas y los agregó a la ensalada, y viera qué cosa tan sabrosa”.

Hostal Echeri. Sicuiracha Oriente, San Sebastián Uno, Santa Fe de la Laguna

Miriam Ángela Ornelas // Tarerio, Tzintzuntzan
Si bien no nació en la comunidad que representa a través de sus platillos, esta cocinera hizo suyas las tradiciones del pueblo de su esposo.

“No soy nativa de Tarerio, pero me casé allí. Como mi suegra no tuvo hijas, me transmitió esta herencia.

“El ingrediente que más representa a esta comunidad es el pescado. Hay charal, mojarra, trucha y pescado blanco; se acompañan con corundas y uchepos. Me gustan mucho los charales, que tienen infinidad de formas de prepararse: asados, en tamal, fritos, en caldo, envueltos con hoja de chayote…”.

Reserva para comer en su casa (443) 171-2492

Alfreda Montiel // Boca de la Cañada, Zitácuaro
El País de la Mariposa Monarca, en los límites de Michoacán, es el hogar de los mazahuas. Los moradores de esta región destacan en la preparación de moles.
“Me gusta mucho el mole con chile guajillo, con guajolote o pollo; cuando era niña, mi mamá nos los preparaba. Después aprendí la receta y, actualmente, lo sigo haciendo.
“Durante la Cuaresma preparamos revoltijo, que es un plato con habas tiernas, nopales y quelites”.

Reserva para comer en su casa (715) 138-5913

Concepción López Villegas // Playa Azul, Lázaro Cárdenas
La abundancia de la cocina playera se refleja en sus propuestas, que incluyen desde langosta y camarones, hasta pulpo enamorado, cuyo sólo nombre instiga la sonrisa.
“Mi madre nos enseñó a guisar un pescado entomatado que lleva jitomate, chile verde y oreganito, que le da un toque muy rico, sólo que muchas personas ya no lo consumen.
“La alegría viene de mi familia, de mi vivencia de muchos años. Me gusta mucho la cantada, ser alegre es parte de mi negocio, de mi estrategia”.

Enramada El Tiburón. Emiliano Zapata, Centro, Playa Azul, Lázaro Cárdenas

María Elena Guerrero // Cherán
Cherán conserva tradiciones que reflejan de forma fiel el mestizaje, aunque siempre con respeto por las temporadas. Entre todos los ingredientes que aporta la región, el maíz tiene una connotación especial.

“La cocina depende de la estación. Por ejemplo, en el tiempo de aguas se acostumbran las calabacitas, el elote, los quelites, el tecolotito; en secas, consumimos los torreznos de haba.

“Dependemos de la tierra, lo que da es nuestro alimento; también dependemos mucho del maíz, para elaborar ciertos antojitos”.
Reserva para comer en su casa (452) 158-4058

Juana Bravo // Angagua, Uruapan

“Donde vivo es la Meseta Purépecha, allí se come maíz todos los días, en tortilla, tamales, atoles. Se consume parte de la milpa. El churipo y las corundas son los platos más tradicionales de la comunidad; cuando hay fiestas o hay bodas, nunca falta”.

En la memoria de Juanita se encuentra un plato sencillo, pero muy popular en todo Michoacán.

“Los atápakuas, que hacía mi mamá y ahora yo hago, son de quelite o col de árbol; también se hacen de frijol y saben muy ricos”.
Paricutín 49, hacia el Mirador, Uruapan, (452) 143-1434