‘Regresamos a nuestro pueblo’

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Por: César Martínez / Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 28-Mar-2019 .-Desde las 5:00 horas, Ofelia Rodríguez ya había empacado sus cosas y levantado la casa de campaña en la que durmió 39 noches afuera de Palacio Nacional.

Ella abandonó su casa el 11 de noviembre pasado, cuando un comando armado proveniente de Tlacotepec irrumpió a balazos en su comunidad de Filo de Caballos, municipio de Leonardo Bravo, Guerreo.

Durante cuatro meses se refugió en la cabecera municipal de Chichihualco, hasta que el 17 de marzo ella y otros 300 desplazados llegaron a la Ciudad de México para pedir ayuda del Gobierno federal.

“Estamos contentos que ya nos vamos, queremos regresar ya a nuestro pueblo”, comenta la señora de 53 años, luego de que aceptaron el acuerdo con la Secretaría de Gobernación.
“Si Dios quiere que regresemos, matamos un chivito y hacemos una birria”, dice y se ríe, pero enseguida se pone seria y agrega: “Bueno, si todavía están los chivos”.

Ella sabe que su propiedad está ocupada por las personas que la desplazaron.

Al huir, esta mujer dejó abandonadas tres hectáreas en las sembraba maíz o frijol, y en las que tiene árboles de pera, durazno y aguacate.

“Pero pues a ver si encontramos maíz, no creo, la cosecha ya se perdió”, comenta.
Para Ofelia, lo más difícil de haber acampado frente a Palacio Nacional, fue batallar para ir al baño y tener que asearse en el campamento, sólo rodeada por hules negros.

“El clima aquí es parecido, nada más que allá no hace tanto calor porque hay árboles, aquí los árboles son los edificios o estas lámparas”, señala y vuelve a reir.