Dan mil años a 4 por secuestro-migrantes

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En febrero de 2018, la Secretaría de la Defensa Nacional y de la Policía Estatal detuvieron a los ahora sentenciados en Matamoros, luego de que 117 víctimas de secuestro, de origen extranjero, fueran rescatadas.

Abel Barajas / Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 29-Mar-2019 .-En la que constituye hasta hoy la condena más alta que ha sido impuesta bajo el sistema penal acusatorio, un juez federal sentenció a más de mil años de prisión a cuatro sujetos que secuestraron y mantenían bajo su control a 117 migrantes en Matamoros, Tamaulipas.

En una audiencia de juicio oral, un juez federal de Enjuiciamiento en Tamaulipas halló culpables a Rolando Castro Garza, Jorge Hugo Elizalde Leal, Horlando Jeovane Chávez Boizo y José Víctor Hernández Flores, de los delitos de privación ilegal de la libertad, en la modalidad de secuestro, y tráfico de personas.

Castro y Elizalde fueron condenados a mil 872 años de prisión y cuatro millones 795 mil 700 pesos de multa; Chávez, a mil 702 años de prisión y multa de cuatro millones 231 mil 500 pesos; y Hernández, a mil 172 años y a una multa de dos millones 241 mil 900 pesos.

La Fiscalía General de la República informó en un comunicado que el juez de Enjuiciamiento consideró que los elementos de prueba obtenidos por el Ministerio Público Federal (MPF) permitieron acreditar la responsabilidad plena de los acusados.

A todos ellos también se les condenó a la reparación del daño causado a las víctimas, se les negaron los beneficios de sustitución de la pena y libertad preparatoria, además de que se ordenó su amonestación pública, así como la suspensión de sus derechos civiles y políticos.

En febrero de 2018, la Secretaría de la Defensa Nacional y de la Policía Estatal detuvieron a los ahora sentenciados en Matamoros, luego de que 117 víctimas de secuestro, de origen extranjero, fueran rescatadas.

La FGR explicó que la condena alta se explica porque a los sentenciados se les impuso la pena mínima para el delito de secuestro por cada una de las víctimas y, adicionalmente, se les sumó la correspondiente a tráfico de personas.

Esta sentencia no sólo es la más alta en el sistema penal acusatorio, que terminó de implementarse en todo el País en 2016, sino que también es una de las más altas de las últimas décadas.