¡Chico Ché, 30 años y vive!

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Chico Ché se presentó en infinidad de programas televisivos, aquí en el Show de Manuel ‘el loco’ Valdés.

 

POR: PATRICIA HERNÁNDEZ GOÑI

CANCÚN, Q. ROO.- La madrugada de un 29 de marzo de 1989, después de cenar algo ligero y tomar un delicioso chocolate con leche, como le gustaba, el cantante Francisco José Hernández Mandujano (mejor conocido como Chico Ché) se dispuso a descansar en su recámara de la residencia que ocupaba en la Col. Educación de la Ciudad de México.

 

Sin embargo, a la mañana siguiente, su sobrino Pablo Rodríguez, quien fungía como su asistente en aquel entonces, tuvo que forzar la puerta porque ya no respondió. Su cuerpo yacía tirado en la alfombra y, según el parte médico, el derrame cerebral fulminante sobrevino al filo de la medianoche.

 

Tenía tan solo 43 años y un sinfín de compromisos por cumplir, sueños que quedaron volando y proyectos que, de haberse llevado a cabo, lo hubieran catapultado como una figura de grandes dimensiones en el ámbito internacional.

 

Sin embargo, hoy a tres décadas de su repentina muerte el músico tabasqueño sigue siendo recordado y admirado incluso por las nuevas generaciones.

 

Chico Ché nació el 7 de diciembre de 1945 en la Col. San Rafael de la Ciudad de México, pero sus orígenes familiares y de entrañable fervor por su terruño fue siempre Tabasco, entidad a la que le cantó sus temas tradicionales y le compuso otros tantos donde refleja que por la planta de sus pies sentía subir la savia de los frondosos árboles de la selva tabasqueña.

 

Su trayectoria musical comenzó siendo apenas un adolescente cuando se unió al grupo “Los Temerarios”, una pequeña banda formada por compañeros suyos con la que amenizaban festejos locales y que ya con Francisco como vocalista grabó dos discos de larga duración. Sus temas eran básicamente covers de lo representativo de la época como “La Catedral de Winchester” (Los Beatles), “Gloria” (The Doors) y otros de grupos legendarios.

 

Posteriormente, llega al conjunto Los Bárbaros, donde también tuvo oportunidad de participar en la grabación de dos materiales discográficos, aunque su estancia con ellos no duró mucho, pues decidió separarse por motivos de indisciplina de uno de sus miembros. Es entonces cuando decide crear su propio grupo, su propio estilo y plasmar sus ideas y talento en una trayectoria que duraría los años que le restaron de vida y que lo consagró como uno de los músicos más importantes de la década de los 80’s.

 

Así, surge el grupo Chico Ché y la Crisis, bajo la producción de Jesús Rincón (quien lo acompañó a lo largo de todos sus éxitos). En sus dos décadas de permanencia lograron grabar alrededor de 45 discos y participaron en cinco películas, así como en infinidad de programas televisivos. Además, poco a poco su fama fue creciendo en todos los rincones del país y en la Unión Americana donde también tenían excelente penetración, al grado que actuaron en sedes importantes como el Million Dollar Theatre de Los Ángeles, California; Las Vegas, Nueva York, Chicago y San Francisco, entre otros.

 

Ya con su grupo La Crisis, el cantante decide adoptar como su atuendo oficial el overol, por ser esta prenda muy cómoda y holgada, además de que era una manera de identificarse con la clase trabajadora: se convertiría así en El hombre del overol, aunque también lo llamaban El rockanrolero de la cumbia por las fusiones de ritmos que realizaba en sus producciones musicales.

 

Si bien es recordado por éxitos como “De quen chon”, “Quen Pompó”, “Dónde te agarró el temblor” o “Los nenes con los nenes”, dentro de las más de 400 piezas que grabó destacan temas de autores como Violeta Parra, Carlos Puebla, Atahualpa Yupanki y hasta Nicolás Guillén con la adaptación de “La Muralla”, una de las piezas más bellas de su discografía.

 

Dentro de los planes que quedaron truncos por su partida se encontraban una gira ya programada por Europa, un comercial para una marca de refrescos con la cantante Madonna, así como un disco grabado totalmente en inglés (idioma que él manejaba a la perfección). También Chico Ché había comentado su idea de producir y actuar en una película sobre su vida y grabar en algún momento un disco con ritmos de Jazz Latino, género que le atraía y en el que deseaba incursionar.

 

Hoy, 30 años después, su legado está más vigente que nunca, pues el segundo de sus tres hijos decidió seguir los pasos de su padre y lanzarse como Chico Ché chico, para lo cual ha montado un espectáculo que ha tenido una extraordinaria respuesta en cada lugar donde se presenta.

 

En exclusiva para Luces del Siglo, Roberto Carlos Hernández Rodríguez (Chico Ché chico) comentó que este año saldrá a la luz su segundo disco con canciones que fueron éxito en la voz de su padre pero en el que también incluirá dos temas de su inspiración. “Poco a poco deseo que el público conozca mi propuesta musical, además del homenaje que con tanto respeto y cariño le hago a mi padre en cada presentación”, señaló.

 

Añadió que en el marco de la conmemoración por el trigésimo aniversario luctuoso de Chico Ché, la disquera Universal Music, junto a los productores musicales Chucho y Fabián Rincón, lanzó un álbum edición especial de lujo ‘En vivo Chico Ché y la Crisis’.

 

Por si fuera poco, señaló emocionado el vástago del también llamado ‘Ciclón del Sureste’, el próximo 7 de abril se estrenará en el Teatro Esperanza Iris, de Villahermosa, capital tabasqueña, la obra “Chico Ché, Gracias a la vida”, donde se relatarán a través de actuaciones y video algunos pasajes importantes de la vida y obra de este importante personaje.