Plástico biodegradables ayudan poco al ambiente

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POR: EVLYN CERVANTES SILVA / AGENCIA REFORMA

CIUDAD DE MÉXICO.- En México es tan deficiente el manejo de los residuos sólidos que ni la degradación ni la biodegradación que prometen algunos plásticos se traduce en beneficios ambientales, concluye un estudio de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

 

Para que los plásticos biodegradables se desintegren se requieren condiciones específicas en procesos de composteo, no se degradarán si se tiran en la calle, si llegan al mar, a un terreno baldío o a un sitio de disposición de residuos que tenga baja actividad biológica, se expuso.

 

Alethia Vázquez Morillas, profesora investigadora de la UAM y responsable de la realización del estudio, explicó que ante la problemática generalizada por la acumulación de residuos plásticos, la biodegradación no es la solución ya que en el país es escasa la infraestructura de plantas de composteo.

 

“Lamentablemente ahorita, en la mayoría de los municipios, no es factible apostar por la biodegradación. La gran mayoría de los municipios no separa sus residuos en orgánico e inorgánico sino tal como están los depositan en un sitio que a veces ni siquiera cumple con los requisitos de un relleno sanitario.

 

“Entonces, la biodegradación puede ser una solución si a la par trabajamos en otros frentes relacionados en cómo manejamos nuestros residuos, cada mexicano genera más o menos un kilogramo de residuos al día y 100 gramos de plásticos”, apuntó.

 

El estudio Degradación y Biodegradación de Materiales Plásticos advierte que la degradación de los plásticos y la velocidad en la que ésta se dé, puede ser buena si se garantiza que su vida útil concluirá en una planta de composteo industrial o en un sitio equipado con infraestructura para su manejo en plantas de composta.

 

En México, la generación por persona fue de 1.2 kilogramos al día de residuos, en 2015, equivalente a 53.1 millones de toneladas, al ser los plásticos componentes esenciales en los desechos de bolsas, embalajes, botes y productos desechables, así como el plástico rígido que se utiliza para empaquetar.

 

Vázquez Morillas advirtió que una prohibición tajante de los productos plásticos, como la de popotes o bolsas, está lejos de resolver la problemática de gestión de residuos, sino hay que desincentivar su uso.

 

“Por ejemplo, el tema de prohibir los popotes es buena idea, sin embargo, el impacto real de esta disminución en cuanto al volumen de residuos que generamos, es muy bajo porque los popotes son una fracción muy pequeña. Nuestra ropa es de plástico, los aviones son de plástico, el tema es usarlo con responsabilidad”, señaló.

 

Antes de regular el uso de plásticos, la especialista recomendó a los legisladores conocer el origen de estos materiales, el uso que le dan los ciudadanos y el sitio de disposición final; además de tomar en cuenta opiniones de expertos y sectores involucrados en el manejo.

 

La diputada Beatriz Manrique, presidenta de la Comisión de Medio Ambiente en la Cámara de Diputados, anunció que trabajan en el diseño de una legislación integral que atienda el problema de la gestión de residuos plásticos.

 

“Creemos que una vía que debemos explorar es que haya una norma oficial mexicana que identifique qué plásticos son ideales para su reincorporación a la naturaleza de manera más rápida y que garanticen que pueden integrarse a un proceso de gestión favorable. Hoy hay plásticos que se usan pero que no responden a una necesidad real”, agregó la diputada.

 

El estudio fue elaborado por la UAM e impulsado por la ANIQ y la Comisión de la Industria del Plástico, Responsabilidad y Desarrollo Sustentable (CIPRES).