Dejó Ma Jin todo por México

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La entrenadora ha trabajado con los clavadistas Rommel Pacheco y Paola Espinosa.

 

Por: Yarek Gayosso / Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-El precio que Ma Jin pagó para convertirse en una de las entrenadoras más reconocidas de clavados en México ha sido muy caro. Hace 16 años, el 18 de marzo de 2003, dejó en China a su hijo de 11 años de edad y seis años después volvió a verlo.

 

Lamenta no haber podido estar en los últimos momentos antes de la muerte de sus padres, Meng Xiu Lan y Ma de Qing, en ambos casos estuvo en competencia y prefirió guardar silencio con sus pupilos, entonces Rommel Pacheco y Paola Espinosa.

 

“Ellos no me entendían bien, yo tiré clavados para que ellos me imitaran. La comunicación por el español fue difícil para mí, ya con tiempo me fueron conociendo. Era muy exigente” contó Ma Jin a GRUPO REFORMA.

 

Mismo silencio que guardó al recibir maltratos por parte de su entrenadora Ren Shaofen a los 9 años cuando comenzó como clavadista en su natal Beijing.

 

Si no tocaba el fondo de la fosa de clavados, el salto no valía y tenía que repetirlo, los castigos iban desde hacer 10 mortales rápidos hacia atrás o correr cinco vueltas en una pista de 400 metros planos.

 

“En China antes si practicabas deporte comías muy bien, tenías uniforme y conocías otros estados por las competencias y para nosotros era un honor, no importaba sufrir podía tener mejor comida” reveló.

 

Años después en el Campeonato Mundial de Roma 2009 la vida le dio una revancha y Paola Espinosa le arrebató el oro a la multicampeona Chen Ruolin, alumna de su ex entrenadora.

 

Como agradecimiento regresó a China con el Buda, con quien había ido en 2002 meses antes de partir a México. “Sí valió la pena estar  lejos de mi país, 14 horas de diferencia. El presidente me dio el Águila Azteca en el 2012 y eso para China es un máximo premio”.