Conquista el corazón de mexicanos

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¡Bienvenida Jirafifíta!

 

POR: GABRIELA TORRES ORTEGA

 

CANCÚN, Q. ROO.- Hace poco más de un mes, el 2 de marzo, nació una jirafa en el zoológico de Chapultepec, en la Ciudad de México. La Secretaría de Medio Ambiente (Sedema) de dicha entidad, invitó a la ciudadanía a votar para que la cría tuviera un nombre.

 

Este fin de semana por fin supimos el nombre de esta pequeña: Jirafifíta. El nombre hace alusión al término “fifí” que el presidente López Obrador ha puesto “de moda” para señalar a algunas personas, que usualmente son de otras corrientes políticas a las de él.

 

Para el nombre de este mamífero, se registraron 99 mil 038 votos, según informó Marina Robles García, titular de la Sedema: Jirafifíta (28,364), Aristemo (16,565), Wookie (10, 648) y Cuca (9,472).

 

Otros nombres que figuraban en la página eran Yatzil, Aniv. de la rev., Altagracia, Harambee, Anita la jirafita y Fificha.

 

El tuitero “Vampipe” asistió a la revelación del nombre, pues fue él quien lo propuso.

 

Si tomamos en cuenta los datos de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN por sus siglas en inglés), en 2016 catalogó a las jirafas como “especie vulnerable”, ya que durante los últimos 30 años, su población mundial bajó 40 por ciento, y se calcula que en libertad viven unas 97 mil 562.

 

Así que la llegada de un nuevo miembro a la comunidad mexicana, aunque sea en un zoológico, se agradece.

 

Según sus veterinarios, Jirafifíta mide cerca de 1.80 metros de altura y cuanta con un buen estado de salud, pues ha estado alimentándose de la leche de su madre, que se llama Keyla, y tiene 17 años, mientras que su padre tiene ocho años y su nombre es Chacho.

 

Mientras que su abuela es la jirafa más longeva de Chapultepec, con 28 años, y se parece ser que le hace honor a su nombre, Fortunata.

 

Por lo que puede verse, Jirafifíta convive con su familia, conformada por un macho (su padre) y seis hembras, dos de ellas tienen menos de un año. Además, parece ser que en el espacio asignado, convive bien con otros ejemplares, como antílopes, grullas y cebras.