Reactivan a contrarreloj negociación de Brexit

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Westminster aprobó ayer, por 390 votos a favor y 81 en contra, el último paso para convertir en ley la moción conjunta impulsada por los dos partidos que obligaba a May a solicitar una prórroga del Brexit a Bruselas.

REFORMA / STAFF

LONDRES.- El tiempo se agota para Theresa May y Jeremy Corbyn. La Primera Ministra británica y el líder laborista continuaron ayer sus conversaciones para lograr un acuerdo del Brexit 48 horas antes de que May intente convencer a los líderes de la Unión Europea de que concedan otro aplazamiento para la salida del Bloque.

Si éstos se niegan, Reino Unido afrontaría el temido divorcio sin acuerdo este viernes, cuando se cumple la fecha límite establecida tras la primera prórroga.

Desde la semana pasada, conservadores y laboristas no han conseguido acercar posiciones, aunque el optimismo y la esperanza de llegar a un pacto marcaron la nueva jornada de negociaciones. “Hay voluntad de compromiso por las dos partes”, dijo la oficina de May en Downing Street.

Sin embargo, Corbyn volvió a reprochar a la Premier su inmovilismo y la acusó de dificultar el proceso. “El problema es que el Gobierno no parece que vaya a moverse de sus líneas rojas originales. “He planteado una unión aduanera con la Unión Europea para tener acceso al mercado y en particular para proteger los derechos de los consumidores, el medio ambiente y los trabajadores (…). Hasta ahora no hemos conseguido esto”, argumentó.

Si conservadores y laboristas consiguieran llegar a un acuerdo, después de que plan de May fuera rechazado tres veces por el Parlamento, los arreglos para formar una nueva unión comercial con Bruselas se plasmarían en el documento político que acompaña al tratado de salida de la UE.

Sin embargo, ese texto no es legalmente vinculante, por lo que un eventual nuevo Primer Ministro británico podría intentar cambiar sus términos.

En este contexto, Westminster aprobó ayer, por 390 votos a favor y 81 en contra, el último paso para convertir en ley la moción conjunta impulsada por los dos partidos que obligaba a May a solicitar una prórroga del Brexit a Bruselas e imponía la obligación legal de impedir a toda costa una salida sin acuerdo este viernes.

Poco después, la Corona refrendaba el texto y permitía que entrara en vigor, aunque la decisión final sobre la extensión responde, de nuevo, a la UE.