Aparece nueva especie humana

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Archaeologist Armand Salvador Mijares was digging in this cave on Luzon Island in the Philippines in 2007 when he turned up an ancient toe bone that wasn't quite like a modern human'

Con ustedes, ¡la Cueva de Callao!

 

 

POR: GABRIELA TORRES ORTEGA

 

CANCÚN, Q. ROO.- Hagamos un repaso en la historia (por aquello de las fechas): hace 60 mil años deambulaban en la Tierra los sapiens (nuestra especie y la única que sigue con vida en el planeta), los neandertales, los denisovanos y los floresiensis (también conocidos como ‘Hobbit de Flores’).

 

Sin embargo, un equipo internacional de investigadores reveló que también vivían los Homo luzonensis, una nueva especie humana diminuta descubierta.

 

Los hallazgos se realizaron en la isla de Luzón, Filipinas, y se sabe que vivieron hace entre 50 mil y 67 mil años.

 

Es así que el Hobbit de Flores no era el único hombre de proporciones reducidas en la región asiática.

 

De hecho, las investigaciones realizadas en la Cueva de Callao afirman que los huesos encontrados son muy pequeños y creen que pertenecen a un adulto de 1,20 metros de altura. Estas averiguaciones afirman que el Homo luzonensis era todavía más pequeño que su vecino, el Hobbit de Flores.

 

Aunque el equipo de científicos publicó el descubrimiento ayer en la revista especializada Nature, el hallazgo se remonta a 2007, cuando el antropólogo Armand Mijares, profesor de la Universidad de Filipinas, encontró un fósil en la cueva, por lo que los investigadores continuaron con su indagación.

 

Siguen las excavaciones en la Cueva de Callao, pero hasta el momento han aparecido un total de 13 huesos de tres individuos, se cree que dos adultos y un niño, que se componen de siete dientes (molares y premolares), dos huesos o falanges de la mano y tres del pie, además de un fémur.

 

Después de medirlos y reconstruirlos en 3D, los especialistas concluyeron que no corresponden con nada visto hasta ahora. Incluso, el tercer metatarsiano de un pie fue datado en 67 mil años de antigüedad, por lo que lo convierte en el fósil humano más antiguo que se conoce en Filipinas.

 

Florent Détroit, investigador principal del estudio y paleoantropólogo del Museo del Hombre de París, explicó que los restos encontrados del Homo luzonensis cuentan con un mosaico de características, por ejemplo, los dientes son simples, como los de los sapiens, más pequeños que los de floresiensis, y con dos o tres raíces, como los de Australopithecus, a los que también se parecen por su esmalte y dentina.

 

¿Y esos dedos… para qué sirven?

 

El gran misterio del ‘hombre de Luzón’ está en sus pies, pues el hueso del tercer metatarsiano tiene una curvatura marcada, además de signos de inserciones muy desarrolladas para los músculos utilizados en la flexión del pie.

 

Ni el Homo sapiens ni el Homo erectus (que habitó en Asia), cuentan con dichas características, pero sí en los Australopithecus, que es un género africano que habitó el planeta alrededor de dos y tres millones de años atrás, y que caminaba erguido pero también era trepador.

 

De hecho, los investigadores creen que los huesos curvados podrían deberse a una adaptación a la vida en los árboles, como se cree que lo hacían muchos de los primeros homininos, pero ninguno de los que habitaron en su tiempo.

 

¿Y entonces… quién es?

Este hallazgo sugiere una compleja relación de parentesco, pues el hombre de Luzón rompe los moldes de la evolución. Tiene una interesante mezcla entre el Homo erectus y el Australopithecus africano.

 

Así que se abre la puerta a una investigación para saber si pudo haber habido más de una migración temprana desde África a Asia, de la que hasta ahora no se sabía.

 

¿De dónde proceden? ¿Cuándo y por qué se extinguieron estas especies?