NIDO DE VÍBORAS

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POR: ALBERTO CHUC

ADIVINA ADIVINADOR, ¿quién dijo la siguiente frase?: “Hay cosas que Uber nunca tendrá y nosotros vamos a ofrecer, como seguridad y mejor calidad de servicio, para ser más competitivos”.

 

LE DAMOS una pista: no fue Benito Juárez, quien promulgaba que el respeto al derecho ajeno es la paz; mientras que en el presente caso, el respeto al derecho ajeno a ejercer un trabajo es palabra muerta y motivo de persecuciones y acoso por parte de quienes se sienten afectados en sus intereses y predicen el apocalipsis si no se les permite mantener su status quo.

 

¿YA ADIVINÓ? Sí, la bonita frase salió de la inspirada boca de Erasmo Abelar, el comandante en jefe de ese grupo de choque (al menos así actúan a veces) que son los taxistas del Sindicato Andrés Quintana Roo.

 

QUE SI analiza uno lo dicho, está perfecto que prometan seguridad y buen servicio, que no otra cosa pedimos los usuarios; pero sería más padre si cumplieran en vez de sólo prometer, que si por algo Uber tuvo tanta aceptación en el tiempo que funcionó aquí, no fue por simple moda sino porque la gente estaba (y sigue estando) cansada del mal servicio de taxis en Cancún.

 

Y NO contentos con ello, además quieren ser los únicos proveedores del servicio, o lo que es lo mismo, democracia y competencia para los demás pero monopolio para mí.

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EL PLEITO de AMLO con los gasolineros del país por el precio del combustible se entiende desde la óptica de una promesa de campaña en contraposición con la realidad mercantil: todos quisiéramos pagar menos por ciertos productos, pero la ley de la oferta y la demanda no entiende de buenos deseos.

 

NO OBSTANTE, el intercambio de señalamientos y hasta las amenazas veladas de parte del presidente no ayudan mucho a un buen clima de negocios. Puede ser que su plan de montar expendios con precios reducidos llegase a funcionar, y sin duda que entre los dueños de gasolineras hay mafias y arreglos internos.

 

SIN EMBARGO, semejante táctica de confrontación hace ver al tabasqueño como una versión tropical del agente naranja Trump, lo que no le facilitará las cosas con el sector empresarial en general y en ocasiones sólo le gana desafectos gratuitos.

 

QUE LA gasolina debe venderse al público a precios justos suena muy bien; pero primero que nos aclare, ¿qué es un precio justo?

 

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SE APROXIMA la Semana Santa y los hoteleros de la zona norte del estado reconocen con desazón que han tenido que bajar sus tarifas para mantener sus índices de ocupación y, con ello, la generación de empleo y aporte impositivo.

 

LA NOTICIA es fuente de dudas y preocupaciones entre el sector, ciscado como anda con el sargazo y la verborrea incendiaria de Donaldito Trump, pero no así para muchos visitantes que encuentran que sus pesitos les rinden más en sus vacaciones.

 

NI MODO, así es el ciclo de la vida en los negocios y no debe hacerse mayor escándalo, que así como la rueda baja también vuelve a subir. Antes bien, hay que seguir trabajando para que esa misma rueda nunca se detenga.