Crece Tiger Woods su leyenda

58

Es el 15 torneo Major que consigue en su carrera como profesional.

Claudia Cuevas / Agencia Reforma

GUADALAJARA, JALISCO.-Quince años después Tiger Woods volvió a rugir en Augusta.

Hace unos meses, Tiger no sabía si volvería a jugar el deporte de sus amores por las cirugías y lesiones en la espalda. El fin de semana con las lágrimas a punto de desbordarse llegó al green del 18 para cerrar la hazaña con dos golpes de ventaja sobre el resto y con un putt de poco más de un pie alzó la bola, los brazos y los gritos de la galería y se enfundó en un abrazo con su caddie.

De rojo su mamá, sus hijos (que por primera vez lo vieron triunfar en Augusta) y su novia festejaron a Tiger, quien alcanzó su quinto Masters y su Major número 15 en su carrera (el último fue en 2008 en el US Open).

El jueves, aunque estaba dentro de los mejores 15, todavía estaba lejos, pero el Tigre fue paciente. El viernes comenzó su ascenso y se quedó a sólo un golpe del coliderato en Augusta. El sábado la historia no fue muy diferente y a dos golpes del italiano Francesco Molinari, en el segundo lugar, se fue a dormir.

El domingo, Tiger hizo un mejor papel que el italiano en los primeros 9 hoyos del domingo y le recortó un golpe, pero mientras iban en la bandera 12 vieron como Xander Schauffele se colocaba en la punta con un birdie, un hoyo más adelante.

En el par 3 de la bandera 16 repitió con un birdie que hizo rugir Augusta y ya estaba con tarjeta de -14 (y -3 en la ronda). Sólo tenía que cerrar con par en el 17 (lo hizo) y en el 18 para coronarse, y aunque hizo un bogey en el cierre, la victoria era suya.

La última vez que Woods vistió el saco verde fue en 2005 y se lo puso Phil Mickelson, luego de hacer aquel inolvidable chip.