Toma Sánchez mando, pero no gobernará solo

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Necesita Presidente apoyos para lograr mayoría de escaños y formar Gobierno.

REFORMA / STAFF

MADRID.- Solo dos años después de ser destituido como líder del Partido Obrero Español (PSOE) y regresar como vencedor de sus segundas primarias, Pedro Sánchez ganó ayer las elecciones con mayor claridad de la esperada, pero necesitará aliarse con otros partidos para lograr la mayoría.

Los socialistas lograron 123 diputados en un Congreso de 350 escaños, tras conseguir el 28.69 por ciento de los votos, lo que supone el primer triunfo nacional del partido desde los comicios de 2008, bajo el liderazgo de José Luis Rodríguez Zapatero, informó El País.

Tras conocer la victoria, el Presidente del Gobierno, que llegó al poder tras la moción de censura contra Mariano Rajoy en 2018, tendió la mano a todos los grupos para gobernar dentro de la Constitución.

El éxito de la centroderecha de Ciudadanos, que estuvo muy cerca de arrebatar el liderazgo de la derecha al Partido Popular (PP), le permitiría sumar la mayoría absoluta con los socialistas, pero el líder de la formación, Albert Rivera descartó esa posibilidad, lo que le condena a quedarse en la Oposición.

Si había alguna opción, los militantes del PSOE se encargaron de complicarla. “¡Con Rivera no! ¡Con Rivera no!”, le gritaba una muchedumbre a Sánchez. “Creo que ha quedado bastante claro, ¿no? (…) No es no”, les respondió.

Por su parte, Unidas Podemos (UP) logró disipar los peores augurios sobre su hundimiento político y frenar la caída hasta 42 escaños, lo que le fortalecerá en su aspiración de entrar en un Gobierno de coalición.

Pese a su caída de 30 escaños, este resultado dio oxígeno a su líder, Pablo Iglesias, y por primera vez desde la recuperación de la democracia, podría haber Ministros de un partido a la izquierda del PSOE.

En su primera intervención, Iglesias explicó que ya había hablado con Sánchez y le anunció que cree que éste es un resultado suficiente para construir un Ejecutivo común de izquierdas.

Sin embargo, pese a que esta unión parece la más probable, el líder socialista todavía necesitaría el apoyo de un tercer partido, o la suma de los escaños de pequeñas formaciones, para llegar a la mayoría necesaria.

La suma de los votos de los independentistas de Esquerra Republicana (ERC) –que ganó por primera vez unas elecciones generales en Cataluña– superaría los 176 escaños, aunque también podría optar por reunir a UP, los nacionalistas vascos y algunos partidos de izquierda de menor entidad.

Mientras, la extrema derecha de VOX, gran protagonista de la campaña, entró de forma contundente en el Congreso, con 24 parlamentarios, pero no será decisiva para formar Gobierno y se ha quedado muy lejos de las mejores previsiones que le auguraban algunas encuestas.

Serán quintos y con poca capacidad de influencia. Así, España perdió la excepcionalidad de ser el único gran país europeo sin presencia de un partido fuerte de ultraderecha en el Parlamento, aunque la mantiene lejos del poder, al contrario de lo que sucede en Italia con la Liga al frente de Matteo Salvini.