Dimite Vicefiscal tras pesquisa rusa

59

Deja Administración el funcionario que ordenó designar a Robert Mueller.

REFORMA / STAFF

WASHINGTON.- Terminada la investigación del Rusiagate, el funcionario que la desató dejará su puesto. El Vicefiscal General de Estados Unidos, Rod Rosenstein, presentó ayer su renuncia al Presidente Donald Trump, la cual se hará efectiva el 11 de mayo.

“Le agradezco la oportunidad de servir; por la cortesía y el humor que a menudo se muestra en nuestras conversaciones personales; y por los objetivos que estableció en su discurso inaugural: patriotismo, unidad, seguridad, educación y prosperidad, porque ‘una nación existe para servir a sus ciudadanos’”, escribió Rosenstein a Trump.

Aunque su salida ya había sido adelantada por la prensa desde hace meses, el funcionario permaneció para ayudar a su jefe, el Fiscal General William Barr, con la difusión del informe sobre la trama rusa, que tras 22 meses de investigación vio la luz en las últimas semanas.

Ambos suscribieron una conclusión del reporte en la que señalaron que no hay pruebas de obstrucción a la justicia por parte de Trump –pese a que el reporte recomienda que sea el Congreso quien tome la decisión–, ni tampoco conspiración entre la campaña del republicano y Rusia.

Pese a ello, Rosenstein fue un hombre incómodo para la Casa Blanca desde que decidió que la investigación de la trama rusa quedase en manos del Fiscal Especial Robert Mueller.

Era el adjunto desde que apenas arrancó el caso debido a que su jefe, el titular del Departamento de Justicia, Jeff Sessions, se retiró de las pesquisas al descubrirse que antes de tomar posesión había mantenido una reunión con el Embajador ruso, Sergei Kislyak en Washington de la que no había informado al Senado.

Cuando Trump despidió al director del FBI, James Comey a principios de mayo de 2017, disparó las sospechas de interferencia en la investigación. Entonces, el adjunto decidió nombrar un Fiscal Especial apelando al interés público.

Rosenstein ha estado en la cuerda floja durante meses, pues el Presidente había dicho estar molesto por su decisión sobre Mueller.

El año pasado, un grupo de 11 congresistas republicanos del ala más radical del partido impulsó sin éxito una resolución para destituirlo. En septiembre de 2018 las críticas hacia él aumentaron después de que The New York Times publicase que un año antes había propuesto a miembros del Departamento y del FBI grabar a Trump para mostrar su incapacidad como Presidente y destituirle invocando la enmienda 25 de la Constitución.

Tras darse a conocer el reportaje, Rosenstein se presentó en la Casa Blanca esperando ser despedido. Sin embargo, el entonces jefe de personal de Trump, John Kelly, impulsó que fuese dejado en el cargo unos meses más.

En su carta de renuncia, Rosenstein dejó una aparente referencia a ese último episodio. “Nosotros ignoramos las distracciones para enfocarnos en las cosas que importan, porque una república que permanece no es gobernada por los ciclos de noticias”, escribió.