En los hombros de una gigante

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La opulenta BMW no se amedrenta y avanza con confianza. De hecho, fue fabricada para tener capacidades off road.

 

 

Por: Isaac Flores / Agencia Reforma
ORLANDO, EU 22-Mar-2019 .-Aquí, en medio del reino de las camionetas, nosotros vinimos a probar una SUV que luce de dimensiones señoriales.

 

Estamos en una de esas autopistas que cruzan la península de Florida, al sureste de Estados Unidos, y por la que circulan minivanes, crossovers y equipadísimas pick ups.

 

Pero incluso aquí, nuestro transporte sobresale. Se trata de la X7: el vehículo más grande de BMW, y que fue presentado a nivel mundial en noviembre pasado, durante el Autoshow de Los Ángeles.

 

Y desde que estaba por subir a ella, un par de horas atrás, me percaté de lo imponente que era.

 

No sólo por su 1.80 de altura y sus 5.15 metros de longitud, dentro de las que alberga tres filas de asientos, sino también por la inmensa y cromada parrilla de doble riñón con la que remata su diseño y que se trata de la más grande jamás creada por la fabricante alemana.

 

Es colosal, sí, pero, una vez instalados tras el volante, nos olvidamos de estas dimensiones, gracias a una posición de manejo alta desde la que se domina visualmente todo el entorno de la camioneta.

 

En la cabina, mis acompañantes y yo fuimos envueltos por acabados lujosísimos y tecnología, dignos de un vuelo en primera clase. Encontramos desde una palanca de velocidades con pomo de cristal cortado hasta un techo panorámico con tecnología Sky Lounge, que le permite iluminar los 15 mil patrones de luces LED instalados en el interior del vidrio.

 

Incluso el Head Up Display es tan amplio que despliega el velocímetro, la velocidad máxima permitida y un mapa a color que anticipa las salidas de la autopista. Todo al mismo tiempo.

 

Pero en esta SUV cada uno de los pasajeros reciben un trato ejecutivo. Así, la tercera fila cuenta con dos asientos tipo capitán, mismos que son opcionales para la segunda hilera, en la que se puede disfrutar de dos pantallas de 10.2 pulgadas, instaladas tras los lugares del conductor y el copiloto.

 

Lo cierto es que la X7 se maneja con agilidad en los cambios de carril y aplomo en las pocas curvas que nos encontramos. Para mantener la velocidad de 130 kilómetros por hora de las autopistas estadounidenses, apenas si es necesario conservar el acelerador a medio recorrido. Lo cierto es que pocas veces se notan las 2.3 toneladas que pesa el vehículo.

 

El resto del tiempo, en línea recta, viajamos sin sobresalto alguno, pues el habitáculo ha sido perfectamente insonorizado para sólo percibir, de forma lejana, el motor de 6 cilindros con TwinPower Turbo.

 

De hecho, la X7 se mantiene en forma incluso en tramos off road. Por algunos minutos, la ruta nos saca del cómodo pavimento y nos lleva a la arena de la playa, donde letreros recomiendan ingresar sólo en vehículos con tracción 4×4.

 

La opulenta BMW no se amedrenta y avanza con confianza. De hecho, fue fabricada para tener capacidades off road. Uno decide si aprovecharlas o no. Lo que sí es seguro es que están ahí, con una suspensión neumática capaz de levantar hasta 40 milímetros el vehículo y un torque de 331 libras pie disponibles desde las mil 500 revoluciones.

 

Con un arsenal que integra un eje trasero que gira acorde a las llantas delanteras y una parrilla con ventilas que ajustan su apertura, se espera que la BMW X7 llegue al País durante el primer semestre de 2019.