Expone Conacyt a quintanarroenses

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Una torre de control móvil como ésta facilitaría el tráfico aéreo en caso de huracán en Quintana Roo.

 

FELIPE VILLA

CANCÚN, Q. ROO.- En caso de que se presente un huracán de alto impacto en Quintana Roo habría complicaciones parar recibir ayuda y trasladar a personas vía aérea, ante la falta de una torre de control móvil que debió entregar el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) desde hace un año. El país enfrentará una nueva temporada de huracanes sin dicha torre, y entre las entidades con más riesgo de afectación por el incumplimiento figura Quintana Roo.

 

Luces del Siglo tuvo acceso al “Anexo. Demandas Específicas del Sector 2017”, del Fondo Sectorial de Investigación para el Desarrollo Aeroportuario y la Navegación Aérea. El documento, elaborado por el Conacyt y la para estatal Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA), determina la necesidad de contar con una “torre de control móvil para la gestión del tránsito aéreo en zonas de emergencia provocadas por desastres naturales”. Tal torre de control permitiría seguir operando los aeropuertos para recibir ayuda ante un fenómeno natural de alto impacto, tipo huracán.

 

El prototipo funcional es necesario para “transmitir información desde tierra a las aeronaves para facilitar así el tránsito aéreo en una situación de contingencia”, se estipula en las Demandas Específicas. En el documento, elaborado a principios de 2017, se fijó un plazo de 15 meses para desarrollar y entregar la torre de control móvil con sus instrumentos. Tal plazo se cumplió el año pasado, en las postrimerías del gobierno federal de Enrique Peña Nieto. Hoy, no hay quién hable del tema en la naciente administración de Andrés Manuel López Obrador.

 

ASA y Conacyt concertaron el desarrollo del “producto tecnológico”, toda vez que México “es uno de los países donde los fenómenos naturales de alto impacto se han desatado con gran fuerza e intensidad en los últimos años”. El primer ejemplo que citan para justificar la construcción de la torre de control móvil es el del paso del huracán Wilma por los estados de Quintana Roo, Yucatán, Chiapas y Tabasco el 21 de octubre de 2005.

 

El meteoro, de categoría 5 y que alcanzó vientos de 300 kilómetros por hora, ha sido el más intenso de los que se han registrado en el Océano Atlántico y el número 10 de todos los ciclones tropicales registrados en el mundo. Sólo en México dejó daños por mil 752 millones de dólares, un millón de damnificados y ocho muertos (siete de estos decesos ocurrieron en Quintana Roo).

 

Miles de turistas que visitaban Cancún y Cozumel tuvieron que ser resguardados en albergues, y tanto el traslado de personas como la llegada de ayuda se dificultaron precisamente porque las torres de control de los aeropuertos dejaron de funcionar. Con la torre de control móvil se podría, señala el documento, operar en zonas de contingencia “y así establecer con mayor precisión el ascenso y descenso de aeronaves aún en zonas alejadas de un aeropuerto”.

 

El proyecto, que debía entregarse en 15 meses, consta de un vehículo todoterreno “que pueda ser transportado en aviones militares de carga” y de una cabina de mando y control capaz de elevarse 12 metros sobre el nivel del piso, “la cual deberá estar diseñada con materiales resistentes y ligeros”. El equipo podría ser trasladado con antelación a las zonas donde se prevean impactos meteorológicos importantes, “a fin de que se ponga en funcionamiento en el menor tiempo posible”.

 

Sobre la urgencia de contar con la torre de control móvil para gestionar el tránsito aéreo en zonas de emergencia, el documento señala que actualmente en todo el país no se cuenta con un equipo que pueda sustituir temporalmente a la torre de control de un aeropuerto. Formalmente, la temporada de huracanes en México comienza el próximo 1 de junio y se extenderá hasta el 30 de noviembre.