Genera Kiyo Gutiérrez un arte que cuestiona

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“Gesto Apologético al Río Atemajac”, es una pieza en la que Kiyo Gutiérrez Trapero buscó reflexionar sobre los cuerpos de agua.

 

 

POR: JOSÉ ARMANDO GARCÍA / AGENCIA REFORMA

CIUDAD DE MÉXICO.- Kiyo Gutiérrez Trapero es historiadora. Pero también es artista, y lo que hace son performances que no dejan a nadie estático. Y eso es algo que ella disfruta.

 

La artista, cuyo nombre significa “el nuevo amanecer” en japonés, decidió enfocar sus conocimientos de historia y arqueología hacia el arte, algo que le pareció más libre para expresar lo que quería.

 

“Mi interés por el performance nace a partir de preocupaciones sobre la injusticia social, política y ambiental que vivimos en este tiempo, yo encontré una herramienta para hacer estas denuncias y fue a partir de ello que hace un par de años empecé a adentrarme y a sumergirme en el mundo performático”, dice Gutiérrez Trapero.

 

“Yo soy historiadora de formación, entonces más que nada yo hacía muchas preguntas al pasado, siempre estaba cuestionando al pasado por una preocupación sobre mi presente en donde estoy parada, pero a raíz del incremento de la violencia, sobre todo en América Latina, quise actuar y hacer algo sobre el futuro inmediato”.

 

Recientemente tuvo dos participaciones en las que dejó una semilla de cuestionamiento a los espectadores. La primera fue el 20 de abril en Gamma Galería, como parte de la clausura de “Nepantla”, titulada “Un Muro que Parte el Cuerpo en Dos”, y la segunda fue una acción apologética al Río Atemajac, el 27 de abril.

 

La primera intervención nació durante la llegada de la Caravana Migrante centroamericana a Guadalajara y así, sin más, se lanzó a la Plaza de la República a realizar esta pieza, que replicó en Gamma.

 

“A partir de la reacción que hubo en el País (hacia la caravana migrante), muchas fueron reacciones empáticas, pero también hubo reacciones xenofóbicas, esto me impresionó mucho siendo nosotros un país migrante, entonces a partir de eso concebí ‘Un Muro que Parte el Cuerpo en Dos’ queriendo causar una empatía en todos”, expresa la artista, quien ha participado en talleres como “La Pocha Nostra” con Guillermo Gómez Peña.

 

La segunda pieza, que fue un recorrido por el afluente del río Atemajac, en su nacimiento a la altura de Colomos, formó parte de #mingasdeagua, un ejercicio colectivo internacional para reflexionar sobre el daño que se le ha hecho a los cuerpos acuáticos en el mundo.

 

En esta acción, Gutiérrez Trapero, recorrió, a partir de las 11:00 horas, este cuerpo de agua que se encuentra en medio de la Ciudad, algo que documentó con fotografías de Pistor Orendáin y que le dan un valor extra a su performance.

 

“Trabajo muy en conjunto con Pistor Orendáin, es fotógrafo, y es muy importante para mí hacer una documentación de la pieza, quizás un día se me ocurre hacer algo a partir de una problemática y no me importa tanto que venga gente (lo hago en un espacio público sin avisarle a nadie), pero sí me importa que la pieza esté documentada”, explica.