En contacto con la naturaleza

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Por: María Fernanda Legorreta / Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 05-May-2019 .-Una serie de celosías en posiciones específicas que crean una figura triangular envuelve la Garden House.

El propietario quería una apariencia rodeada de naturaleza, por lo que decidió dejar su departamento en el centro de Estocolmo para radicar en un sitio a las orillas del espectacular Lago Mälaren, en Suecia.

La dupla de arquitectos Martin Videgård y Bolle Tham propuso una residencia pensada como una adición integrada al ambiente, donde los interiores y exteriores interactuaran gradualmente entre ellos.

“La casa fue concebida de tal manera que podría convertirse en parte de la vegetación, ya que cada lado de la construcción está enrejado para las vides y otras siete especies diferentes de plantas. De hecho, el proyecto se puede describir como tres jardines verticales que crean espacios al aire libre con tres personajes diferentes”, explicó Tham, cofundador del taller sueco Tham & Videgård.

Los ángulos reforzan la idea de que las flores se alcen en lo alto de las vallas para que, como consecuencia, tapen algunas ventanas y, con el tiempo, queden ocultas dentro de lo que pareciera un arbusto.

El inmueble, de 180 metros cuadrados, es un refugio verde protegido de los elementos del exterior gracias a sus tres muros que son la composición principal del lugar.

“La forma triangular se desarrolló como una respuesta a la pendiente pronunciada que atraviesa el sitio diagonalmente, de modo que la vivienda podría estar dentro de la parte plana, facilitando el trabajo de cimentación. La configuración elegida también permitió evitar una fachada orientada hacia el norte, que mejoró la calidad de la luz del día y las condiciones de crecimiento de las viñas”, dijo Videgård.

 

DESTREZA ENVOLVENTE

En el primer piso, la entrada separa la cocina de la biblioteca, mientras que dos habitaciones ocupan parte de la extensión de la sala y del huerto. Una escalera central conduce al segundo nivel, el cual es más compacto y da hacia una terraza abierta que se reconecta con el paisaje.

La azotea ofrece vistas a las colinas boscosas y a la laguna que la rodean. Para mantener una atmósfera orgánica se prefirió usar madera como material principal en acabados y en el entramado que evoca una sensación de estar al aire libre.

También, un jardín de invierno – que son plantas que florecen únicamente en esa temporada- acentúa la transición del hogar para generar un suministro eficiente de aire fresco.

A lo largo de la residencia, que tuvo un proceso de obra de dos años, se aprecian matices geométricos debido al contorno, por lo que los detalles son discretos y se acoplan al tributo que se busca experimentar hacia lo natural