Acusan corrupción en oficina de Abreu

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William Jiménez  y Arturo Abreu, de la delegación federal en Quintana Roo.

 

 

POR: MARCO ANTONIO BARRERA

CANCÚN. Q. ROO.- En el sureste mexicano donde el presidente Andrés Manuel López Obrador ha insistido que llegó la hora para detonar el desarrollo como parte de la Cuarta Transformación, la corrupción en los nuevos programas sigue como antes.

 

Una denuncia escrita por Yoana Cristel Sánchez Aguirre, quien hasta marzo pasado fungió como titular del programa Becas Benito Juárez (antes Prospera) en Quintana Roo, reveló los malos manejos, amenazas, opresión, acoso laboral y trato déspota con que actúa el “segundo de a bordo de la delegación federal”, William Jiménez Miguel.

 

En una misiva, a través de la cual solicitó apoyo para limpiar su nombre, expuso las anomalías que ocurren en la Coordinación Nacional de Inclusión Social del programa Prospera en Chetumal, a cuya titularidad llegó por invitación del delegado Arturo Abreu Marín, a través de una llamada que recibió de su secretario particular, el 16 de enero pasado.

 

Detalló que fue el 22 de enero, cuando comenzó la intromisión de Jiménez Miguel: “…me citó a una reunión, donde asistí, en ella me planteó que mandaría a toda la gente para la plantilla que son 82 espacios y también me expuso que cualquier compra o servicio él me mandaría a los proveedores”.

 

Sánchez Aguirre dijo que informó al secretario particular el vencimiento del plazo para las contrataciones, el 22 de febrero, e hizo énfasis que se debía cumplir con los requisitos de protocolo para contratar a los 82 colaboradores por honorarios.

 

Una semana después, expuso en la denuncia, fue informada por Jiménez Miguel, a través de WhatsApp, que al día siguiente llegaría William Armando Ake Ortiz, como jefe de enlace administrativo A, para lo cual envió también al jurídico Luis Alejandro Tum Salazar, “por indicaciones directas del secretario particular William Jiménez Miguel”.

 

Al acercarse la fecha de registro, y tras recordarle “llamada tras llamada”, recibió la orden de dar de alta “algunos recomendados, aunque no cumplieran los requisitos”. Su rechazo y oposición “originó molestias”, precisó.

 

Debido a que no se envió más personal, sólo se cubrió la mitad de los espacios disponibles y se regresó el presupuesto asignado, del Capítulo 1000 a la Federación, se propició “un rechazo hacia mi persona por haber devuelto el presupuesto no utilizado”.

 

Recibió entonces una nueva indicación. “…de igual manera me pidieron hacer uso indebido de la gasolina de la institución, no me presté ya que soy una persona íntegra, honesta”, relató.

 

El 25 de marzo pasado, fue informada mediante una videoconferencia realizada con la Coordinación Nacional Prospera que mediante un operativo conjunto con la delegación estatal se haría entrega de 35 mil 576 órdenes de pago, y que Jiménez Moguel “me dice que ya asignó a los regionales… haciéndome a un lado y no tomándome en cuenta para dicho encargo”.

 

La advertencia que se debía cumplir con requisitos protocolarios, provocó la ira del funcionario “…entonces cambió de voz en ese momento se denota en forma déspota y cambiante en donde me dice de forma tajante que él tiene mayor peso en la Delegación y que él es el segundo a bordo de la Delegación, que no me metiera con sus cosas, que eso él lo iba a hacer y me cuelga la llamada”.

 

Asimismo acusó que fue objeto de acoso laboral “muy fuerte y a diario”, al ser espiada detrás de la puerta de su oficina por el jurídico de Prospera, Luis Alejandro Tum Salazar, y el administrador William Armando Ake Ortiz.

 

Al no prestarse a situaciones “de corrupción y mal manejo de la dependencia”, fue objeto de acoso laboral de género. Recordó que tras ser expuesta en posición de vulnerabilidad y de crisis nerviosa, fue amenazada y obligada a firmar su renuncia. El acto fue atestiguado por Jiménez Miguel, Tum Salazar, Ake Ortiz y Luis Chan Matus, este último administrador de Bienestar en la entidad.

 

“Luis Chan Matus me dijo que si no firmaba mi renuncia en ese momento, me atuviera a las consecuencias”. Recordó que sintió miedo y se refugió en el sanitario de su oficina, cuya privacidad fue vulnerada por William Jiménez quien “me tomó del brazo por la fuerza, entre jaloneos me armé de valor y me defendí y le dije que saliera inmediatamente del baño”. A los 20 minutos salió, “con miedo y temor” y firmó “por opresión” su renuncia, externó.

 

Media hora después, relató, el secretario particular volvió acompañado de Fátima del Rosario Pérez Herrera, a quien presentaron al personal como la nueva titular, pese a que “me ha caracterizado el buen desempeño laboral, administrativa, políticamente y humanamente”. Por ello, pidió “regresar a su cargo, integrar un buen equipo laboral y garantizar se lleve a flote y con congruencia el programa de Becas Benito Juárez”.