Provoca estragos Síndrome Blanco

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Invasión en costas oeste y este de Cozumel, Puerto Morelos, Mahahual, Akumal y Puerto Aventuras.

 

 

POR: MARCO ANTONIO BARRERA

CANCÚN, Q. ROO.-La enfermedad del Síndrome Blanco ha provocado la muerte a tres de cada 10 colonias de corales de 20 especies diferentes en 400 kilómetros de litorales en Quintana Roo, advirtió Melina Soto, coordinadora de la iniciativa “Healthy Reefs for Healthy People”.

 

Señaló que el padecimiento es letal y el daño que provoca avanza rápido entre las poblaciones constructoras de la estructura del arrecife, cuya relevancia ecológica es determinante porque son las que regeneran las colonias.

 

El Síndrome Blanco ha invadido seis regiones del litoral de la entidad, siendo la más reciente en la costa oeste de Cozumel, que se suma a las afectadas el año pasado: lado este de la isla, Puerto Morelos, Mahahual, Akumal y Puerto Aventuras.

 

En entrevista con Luces del Siglo, reconoció que los daños “son muy altos” y en algunos casos alcanzan 40 o 50 por ciento de las 20 especies vulnerables de colonias, que forman parte de la barrera arrecifal mesoamericana.

 

Indicó que las restantes 25 especies son resistentes o quizá inmunes, sin que se sepa, pero las que enferman mueren de manera irremediable en días o semanas, aunque depende del tamaño de la colonia a la que pertenezcan.

 

Los esfuerzos interinstitucionales de gobierno, academia y organizaciones no gubernamentales pretenden entender el fenómeno, pero persisten muchas incógnitas, al desconocerse el agente patógeno que lo causa y sus patrones de dispersión.

 

Comentó que la enfermedad se ha vinculado a la mala calidad del agua pero sin que se tenga certeza, aunque al mejorar las condiciones ambientales se frena la enfermedad.

 

En Florida, Estados Unidos, se reportó el Síndrome Blanco en 2014, y pese a que llevan más de cuatro años de estudio “todavía hay muchas lagunas de conocimiento”, recordó.

 

En Quintana Roo las especies de corales con mayor afectación son las más emblemáticas, como corales cerebro, masivos pilar y estrella. En contraste, los que más han resistido son cuerno de alce y cuerno de ciervo.

 

Melina Soto mencionó que los expertos buscan reducir también los factores de estrés en las colonias coralinas. “Se han hecho muchos monitoreos y muchas reuniones para intercambiar el conocimiento, pero apenas tenemos seis u ocho meses con ella, y se sabe bien poquito”, lamentó.

 

Se trabaja en un plan de acción para reducir las presiones que sufren los arrecifes, especialmente por contaminación y una mala calidad ambiental y del agua. El objetivo es establecer mejores prácticas y un desarrollo costero integral.

 

Del sargazo se carece de evidencia que lo vincule. “No sabemos todavía, sólo que no ayuda”, porque la macroalga añade condiciones desfavorables a los ecosistemas.

“Cuando llega y se degrada genera aguas muy pobres en oxígeno y muy cargadas en materia orgánica, con bacterias, virus y patógenos. Provoca una marea marrón que afecta a los pastos marinos y llega al arrecife para añadirse a la situación”, mencionó.

 

Expuso que la Norma Oficial Mexicana tampoco ayuda porque aun cuando se cumple es inadecuada para la zona. “No fue diseñada para las características ambientales de la Península de Yucatán y el Mar Caribe, pues los límites permisibles de contaminación son demasiado altos de lo que se debería tener para esta zona”, acotó.

 

Según el Reporte del Arrecife Mesoamericano 2018, de la iniciativa arrecifes saludables para personas sanas, prevalece una mala situación en la mayoría de 319 sitios que la conforman, en México, Belice, Guatemala y Honduras.

 

En México hay 134 sitios en la franja que se extiende desde Banco Chinchorro y las regiones sur, centro y norte del estado, además de Cozumel. De ellos, 38 por ciento están en mal estado, 28 por ciento regular, 22 por ciento tienen un estado crítico, 11 por ciento están bien, y uno por ciento se encuentra muy bien.