Impulsa gobierno 7 plantas sargaceras

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Transformación de la macroalga servirá para cultivos de hortalizas.

 

 

POR: STAFF / LUCES DEL SIGLO

CANCÚN, Q. ROO.- El gobierno del estado promoverá la creación de siete plantas procesadoras de composta de sargazo para su aprovechamiento económico y ambiental en Quintana Roo.

La transformación de la macroalga servirá para mejorar suelos, nutrientes o sustratos para cultivos de hortalizas, plantaciones frutales, viveros y áreas verdes públicas y privadas mediante la creación de un producto que dará nutrición vegetal y enriquecerá las condiciones del suelo forestal, la agricultura ecológica y jardines urbanos.

La composta del sargazo propiciará también la disminución del uso de fertilizantes químicos que contribuirá a reducir la generación de gases de efecto invernadero, que son precursores del calentamiento global del planeta.

Los siete Centros de Composteo para Sargazo (PCS) se plantean en Cancún, Puerto Morelos, Solidaridad, Mahahual, Othón P. Blanco y dos en el municipio de Tulum, en sitios que respetarán los planes de desarrollo urbano y los programas de ordenamiento ecológico del territorio.

En Benito Juárez las instalaciones estarán en la esquina de la Av. Arco Norte y Paseo Nikté; en Puerto Morelos, Solidaridad y Tulum en predios a pie de la carretera federal 307 Cancún-Tulum, y en Othón P. Blanco se ubicará en X-Kalak.

De acuerdo al proyecto de la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente, las instalaciones donde se transformará sargazo en composta estarán cerca de la fuente generadora de la materia prima, para una recolecta más inmediata y quedar cerca del consumidor final del producto.

Las instalaciones que se plantean requerirán autorización en materia de impacto ambiental de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) o su similar estatal, y tendrán que garantizar obras de ingeniería necesarias para reducir los riesgos de inundación y deslaves.

Deberán contar también con un patio y áreas para la recepción de insumos, trituración y formación de mezclas, maduración y almacenamiento. Además, contar con espacios para acopiar de manera temporal residuos orgánicos que se generen durante el proceso o se obtengan de manera accidental cuando se reciban los insumos, como lo establece la Ley para la Prevención y la Gestión Integral de Residuos del Estado de Quintana Roo y su Reglamento.

Los Centros de Composteo deberán garantizar igualmente la protección al ambiente y la salud de las personas que vivan en cercanía, con la implementación de mecanismos que prevengan la propagación de plagas y mitiguen olores desagradables.

Se contempla un plan de manejo para agua de lluvia, un sistema que evite escurrimientos y la creación de áreas específicas para mantenimiento de maquinaria y equipo.

En el manejo operativo tendrán que cuidarse diversos parámetros, como temperatura, aireación, humedad y mezcla inicial, estado de descomposición y grado de acidez, separación de material orgánico y su clasificación y la disposición de material ajeno al proceso en rellenos sanitarios.

El protocolo de operación establece la creación de bitácoras para documentar procesos que servirán para la revisión y auditoría de las autoridades. Además, deberán llevar un registro diario de temperatura y humedad del sargazo, y a la terminación de proceso de transformación su almacenamiento para su posterior distribución o comercialización. Incluso, se establece que en el empaque final se especificará el tipo de composta, según la Norma Ambiental NADF-020-AMBT-2011.

La etiqueta establecerá los tipos de composta y el uso recomendado que podrá ser como sustrato en viveros y sustituto de tierra para maceta, para la agricultura ecológica y la  reforestación, además de su utilización en áreas para mejorar el paisaje, jardines urbanos y acciones de reforestación.

El proyecto de las plantas procesadoras de sargazo establece lineamientos y criterios apegados a la Norma Ambiental para el Distrito Federal NADF-020-AMBT-2011, que señala requerimientos mínimos para la producción de composta a partir de la fracción orgánica de residuos sólidos urbanos, agrícolas, pecuarios y forestales.