Alarman devastación e invasiones en ANP

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81211. Chetumal, 11 Dic 2018 (Notimex-Especial).- La Reserva de la Biosfera Sian Ka’an celebra hoy 31 años, luego de que el 11 de diciembre de 1987 fue incluida en la lista de Patrimonio Mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. NOTIMEX/FOTO/ESPECIAL/COR/EBF/TURISMO15

Devastación e invasiones son causas principales de daño a zonas protegidas.

 

POR: FELIPE VILLA

CANCÚN, Q. ROO.- Tala ilegal, cacería furtiva, asentamientos humanos irregulares, cambio de uso de suelo y contaminación de mantos acuíferos, son los ilícitos y amenazas que atentan contra cuatro Áreas Naturales Protegidas (ANP) del sureste.

La preservación de estas zonas es considerado asunto de seguridad nacional, de acuerdo con un análisis que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) entregó al Centro de Estudios Superiores Navales (Cesnav) de la Secretaría de Marina (Semar) en febrero pasado, y al cual Luces del Siglo tuvo acceso.

El parque nacional de Bala’an K’aax, ubicado en los municipios de José María Morelos y Bacalar (otra parte corresponde a Tekax, Yucatán, y Hopelchen, Campeche), se encuentra en estado crítico. Es calificado con el nivel más alto de afectación en casi todos los rubros: “alarmante”.

Así, los índices de afectación de esta área por tala ilegal, cambio de uso de suelo y asentamientos humanos irregulares son perturbadores. En cuanto al delito de cacería furtiva, el nivel es “muy frecuente”. Y sólo en materia de contaminación de mantos acuíferos la calificación es “poco frecuente”.

La segunda ANP que preocupa a la Semarnat, según el estudio entregado al Cesnav, es la Reserva de la Biósfera de Calakmul. Padece una “alarmante” tala ilegal, “frecuentes” cambio de uso de suelo, cacería furtiva y asentamientos humanos irregulares. No presenta afectación en materia de contaminación de mantos acuíferos.

Otra región con daño importante es la reserva ecológica de Yum Balam. Presenta un nivel “muy frecuente” en materia de asentamientos humanos irregulares, y “frecuentes” en tala ilegal, cacería furtiva y cambios de uso de suelo. Y “poco frecuente” en cuanto a la contaminación de mantos acuíferos.

Por su parte, el área de protección de flora y fauna de Uaymil es calificada “frecuente” en todo.

Las demás áreas se encuentran libres de afectaciones o con resultados de “poco frecuentes” en alguno de los rubros.

De las ANP existentes en Quintana Roo, una tiene la declaración de patrimonio de la humanidad de la UNESCO: la Biósfera de Sian Ka’an.

Otra, está en proceso de adquirir el mismo rango, se trata de la Reserva de la Biósfera Banco Chinchorro, con sus 144 mil 360 hectáreas. Ambas son de competencia federal.

Aparte de ellas, una tiene categoría de Reserva de la Biósfera: Arrecifes de Sian Ka’an. Ocho cuentan con la categoría de parques nacionales: Tulum; Arrecifes de Cozumel; Occidental de Isla Mujeres Punta Cancún y Punta Nizuc; Arrecife de Puerto Morelos; Isla Contoy; Arrecifes de Xcalak; Tiburón Ballena, y la Playa de la Isla Contoy.

Otras seis alcanzan la categoría de áreas de protección de flora y fauna: Yum Balam; Uaymil; Otoch Ma’ax Yetel Kooh; Baala’an K’aax; Manglares de Nichupté, y la Porción Norte y Franja Costera Oriental, Terrestresy Marinas de la Isla de Cozumel.

Todas las ANP de competencia federal suman 1 millón 323 mil 914 hectáreas. Entre las que son de competencia estatal, hay de tres parques: la Laguna Chankanaab; el Parque Kabah, y el Parque Laguna de Bacalar. También siete zonas sujetas a conservación ecológica: la Laguna Colombia; el Santuario del Manatí; el Santuario de la Tortuga Marina; el Sistema lagunar Chacmochuc; la Laguna Manatí; las Selvas y Humedales de Cozumel; y el Sistema Lagunar Chichankanab.

En el documento se define a las ANP como las “zonas del territorio nacional en donde los ambientes originales no han sido significativamente alterados por la actividad del ser humano, por lo que requieren ser preservadas y restauradas”.