Encuentra Avanti su final en México

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Por más de 40 años, el coupé Avanti sobrevivió dentro de la industria automotriz e incluso llegó a contar con una planta en Cancún.

 

 

POR:DAVID LOJI/AGENCIA REFORMA

CIUDAD DE MÉXICO.- En 1962 Studebaker presentó un atractivo coupé de lujo deportivo llamado Avanti. Así empezaría la historia de un auto que tendría una vida más larga que la de su marca madre.

A lo largo de más de 40 años, Avanti tuvo diversos dueños y se produjo en varias fábricas, estando su último lugar de construcción en Cancún, México.

El Studebaker Avanti fue diseñado por el equipo de Raymond Loewy compuesto por Tom Kellogg, Bob Andrews y John Ebstein, en un programa acelerado de 40 días.

Tenía similitudes con el Chevrolet Corvette, pues tenía un estilo deportivo, además de que su carrocería estaba hecha de fibra de vidrio.

Studebaker tenía planes ambiciosos para el Avanti y planeaba producir 20 mil unidades en 1962, pero problemas con el proveedor de carrocerías al igual que de calidad, dieron por resultado que la producción fuera de entre mil 200 y mil 400 autos ese año.

En diciembre de 1963 Studebaker cerró la planta donde se producía el Avanti, en Southbend Indiana. Ese año la producción fue de aproximadamente 3 mil 250 autos.

Este parecía el fin para este coupé deportivo de lujo, pero dos distribuidores de Studebaker llamados Nate Altman y Leo Newman compraron el nombre Avanti, el herramental y espacio de la planta para producir el auto. Así nació la compañía Avanti Motor Corporation.

En 1965 presentaron una versión mejorada del auto llamada Avanti II para dejar claro al público que se trataba de un nuevo comienzo.

En 1982 Avanti volvió a cambiar de manos, pues Stephen Blake, un desarrollador inmobiliario adquirió la compañía. Se le hicieron mejoras al auto, pero a pesar de los cambios al auto, la compañía en 1986 se declaró en bancarrota.

A lo largo de los años, Avanti demostró ser una compañía tenaz y en 1987 volvió a cambiar de propietario, pues su comprador fue Michael Eugene Kelly. El nombre del fabricante cambió a New Avanti Motor Corporation.

Esta etapa de la compañía sólo duró dos años, pero los caminos de Avanti y de Michael Eugene Kelly después se volverían a cruzar.

Avanti a lo largo de sus años demostró tener una capacidad para fascinar a empresarios pues en vez de morir, en 1989 encontró un nuevo dueño llamado John J. Cafaro.

Esta administración cambió el nombre de la compañía a Avanti Automotive Corporation, además de que mudó la planta de estado, al enviarla a Youngstown, Ohio.

En 1991 parecía que el fin había llegado para Avanti, pues la producción en la planta de Youngstown terminó.

Sin embargo, durante el tiempo que se dejó de producir el auto un entusiasta de Avanti llamado Jim Bunting había pedido a Tom Kellogg, miembro del equipo de diseño original llamado que desarrollara la siguiente generación del Avanti.

Se produjeron tres prototipos del nuevo auto al cual llamó AVX; los cuales incluyeron un coupé, un convertible y un coupé con quemacocos en forma de T.

Otro entusiasta de la marca llamado John Seaton compró el proyecto AVX al igual que los activos de la compañía con la intención de producir el auto.

En 1999, reapareció una figura relacionada con Avanti previamente, Michael Kelly que hizo sociedad con John Seaton para revivir este auto.

Se compró un edificio en Georgia para producir el auto y se pasaron seis meses modificando el auto AVX para volver realidad su producción, usando para este efecto la plataforma del Pontiac Firebird.

Avanti demostró una vez ser como el Ave Fénix, pues resurgió de las cenizas y en el año 2001 Michael Kelly compró la participación de su socio en la compañía para ser volvió el único propietario de la marca.

En el 2001 procedió a la producción de este nuevo auto, pero en el 2004 se tuvo que dejar de producir como consecuencia de que GM descontinuó el Chevrolet Camaro y el Pontiac Firebird.

Una vez más Avanti enfrentó un fuerte desafío que parecía poner en duda su supervivencia, pero se encontró la solución a sus problemas en la marca del óvalo azul, específicamente en la plataforma del Mustang rediseñado.

Y aquí es donde entra México a la historia de Avanti, pues Kelly mudó a Cancún la compañía, con una fábrica de 9 mil metros cuadrados donde empleaba inicialmente a 50 personas; en octubre del 2006 se realizó la ceremonia de inauguración en esa ciudad de Quintana Roo.

Aunque el empresario apreciaba la calidad de la mano de obra mexicana y su bajo costo, la verdadera razón de su mudanza fue el que la ley de Estados Unidos lo buscaba tras ser acusado de estafador.

Tenía un esquema piramidal, con más de 8 mil inversionistas a los que defraudó por más de 340 millones de dólares. Por razones médicas Kelly regresó a Estados Unidos en diciembre de 2006 y fue arrestado. Avanti se fue a pique. En el 2013 Kelly falleció de cáncer.

Y así termina la historia del deportivo creado por Studebaker en los años 60. Studebaker murió en esa década, pero su hijo sobrevivió casi 40 años más hasta que, eventualmente, llegó al final del camino.

Este parece ser el final definitivo de Avanti, pues parece difícil que otro empresario reviva la marca. Descanse en paz.

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