Nido de Víboras

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Por: Kukulcán

LOS NIÑOS. Pequeños diablitos, angelitos a ras de suelo. A diferencia de los adultos, que mostraron una apatía desarmante en la elección de hace dos domingos, la respuesta de los niños para participar en el VI Cabildo Infantil que convoca y organiza el Ayuntamiento de Benito Juárez, fue entusiasta.

 

QUE LOS menores le pongan el ejemplo a los supuestamente mayores da para varias reflexiones, desde la ausencia de malicia de los niños y su impoluta esperanza en el futuro, hasta la utilidad de este tipo de ejercicios, presuntamente hechos para motivar la participación de la gente desde pequeños.

 

ES ASÍ que con la mejor de las intenciones la alcaldesa Mara Lezama los exhortó a dar lo mejor de sí y expresó su deseo de verlos como regidores en algunos años, lo cual, a estas alturas, no sabemos si es una esperanza, un temor o de plano bullying.

 

¿A USTED le gustaría que su retoño le dijera “mamá/papá cuando sea grande quiero ser regidor”?, ¿por qué amargarle la vida a los chamacos de esa manera? Hay que dejarlos ser imaginativos, que sueñen con ser astronautas, superhéroes y hasta magos si quieren… pero no les arruinemos la vida de esa manera.

 

***

 

OTRA MUESTRA de irracionalidad adulta la tenemos en Puerto Morelos, donde no contentos con ver sus playas inundarse de sargazo, todavía pretenden rematar su entorno y su viabilidad futura como destino con tal de ganarse algunos dolaritos.

 

NO SE explica de otra manera el que haya proyectos masivos de construcción muy cerca del arrecife, con todo lo que ello implica de polución para los mantos freáticos que desembocan en el mar, ya de por sí castigado con tanta alga.

 

Y PARA empeorar las cosas, una buena parte del sargazo que con tanto esfuerzo se levanta a pala limpia de las playas va a parar a tiraderos clandestinos cercanos a la ruta de los cenotes, con lo que trasladan el daño de las playas a esos enigmáticos cuerpos de agua.

 

QUIZÁ AHORITA las consecuencias no se noten tanto, pero espérense unos añitos y verán a Puerto Morelos convertirse en caso de estudio de cómo no hacer las cosas, de cómo la improvisación y los intereses económicos pueden más que la auto preservación misma y que las leyes ambientales son un estorbo que impiden esa depredación que nos venden como desarrollo.

 

QUE LA verdad no debería extrañarnos, puesto que algo similar ocurre en Bacalar, donde la laguna va que vuela para perder sus colores y aura de sitio paradisiaco porque no terminan de ponerse de acuerdo en cosas tan simples y básicas como ponerle drenaje al pueblo y regular sus usos de suelo.

 

¿PARA ESO querían ser municipios?, ¿para echarlo todo a perder por sí mismos y no tener que culpar a otro de sus desaciertos? Dispararse en el pie es uno de los deportes favoritos de algunos ayuntamientos.

 

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