Indignan unidades de detención en EU

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Acusan congresistas malos tratos en instalaciones de Patrulla Fronteriza

REFORMA / STAFF

WASHINGTON.- Las condiciones insalubres y de hacinamiento que viven los migrantes bajo custodia federal en Estados Unidos han generado una ola de indignación en el país.

 

Un informe de la Oficina del Inspector General del Departamento de Seguridad Nacional revelado ayer encontró “serio hacinamiento” en instalaciones en el Valle del Río Grande, Texas, donde migrantes son detenidos.

 

“Cuando los detenidos nos vieron, comenzaron a golpear las ventanas de la celda, gritaron, colocaron frente a las ventanas carteles con el tiempo que llevan detenidos”, señaló el reporte.

 

En las imágenes divulgadas, se ve cómo un hombre, encerrado con más de 80 personas en una celda con capacidad para albergar a 40, muestra un pedazo de cartón con la palabra “auxilio”.

 

Un alto gestor del Gobierno describió la situación como “una bomba de tiempo”, según el estudio.

 

Este lunes, Congresistas demócratas hicieron una visita al centro de detención de Clint en Texas. Alexandria Ocasio-Cortez, legisladora por Nueva York, detalló que varios inmigrantes detenidos se quejaron de recibir malos tratos e insultos por parte de los guardias de seguridad, y que incluso estaban obligados a beber agua de los inodoros.

 

Un comisionado adjunto de la Oficia de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), Robert Pérez, negó las acusaciones de la congresista demócrata, y dijo que los migrantes tenían agua potable disponible todo el tiempo.

 

Por su parte, después de publicar un video y fotos de mujeres indocumentadas en una instalación de El Paso, el legislador texano Joaquin Castro dijo que dio a conocer dichas imágenes para que el público pueda comprender mejor las condiciones existentes bajo las políticas de Trump y exigió una reforma migratoria.

 

“(Estaban) hacinadas en una celda, similar a la de una prisión, con un solo retrete, sin agua corriente para beber o lavarse las manos”, tuiteó Castro.

 

En este contexto, miles de personas participaron ayer en más de 180 protestas en todo el país para exigir el cierre de los centros de detención y que se cancele la entrega de fondos al Gobierno.

 

Los activistas protestaron frente a oficinas de Gobierno o de congresistas que regresaron a sus lugares de origen por el festivo del 4 de julio.

 

Corearon lemas como “Hagamos a EU amable de nuevo”, en referencia al famoso eslogan de campaña del Presidente: “Hagamos a EU grande de nuevo”.

 

Por otro lado, Amnistía Internacional (AI) denunció una campaña de acoso, intimidación y amenazas por parte de autoridades de México y Estados Unidos en contra de defensores de los derechos de los migrantes, abogados, periodistas, refugiados y solicitantes de asilo.