Sexista, género fantástico

103

Victoria Schwab considera que su éxito literario es una derrota al machismo.

 

 

Por: FRANCISCO MORALES V. / AGENCIA REFORMA

CIUDAD DE MÉXICO.- El camino de Victoria Schwab por el mundo editorial ha sido uno extrañamente sinuoso. Ahora, con miles de libros vendidos por todo el mundo y un grupo leal de seguidores que adoran sus historias de villanos, fantasmas, vampiros y demonios, puede verlo con humor.

 

El inicio, sin embargo, fue terriblemente complicado. Con su primer libro publicado en las manos, ahora traducido al español como La bruja de Near (Ediciones Urano), pondera sobre los inicios de su hoy exitosa carrera.

 

“Definitivamente tengo muchos sentimientos complicados”, dice la autora en entrevista. “Ojalá fuera sencillo, ojalá fuera celebratorio, pero la novela la escribí hace 10 años, cuando tenía 21 años, y ahora tengo 31”.

 

Tras la escritura de un primer libro que jamás vio la luz, todavía en la universidad, Schwab (Estados Unidos, 1987) terminó su segunda novela con la esperanza de que, a su salida, su carrera despegara al instante.

 

Fichada por una editorial pequeña, con un tiraje escaso, la historia del lúgubre pueblo de Near y su bruja legendaria no encontró a sus lectores y fue rápidamente sacada del mercado. Quince libros después, sin embargo, recibió una nueva vida y dio en el blanco.

 

“Que salga ahora se siente como una victoria, pero, definitivamente, una victoria con mucho peso incluido, porque el libro que salió ahora, que ahora recibió una gran acogida de la crítica y pasó semanas en la lista de los libros más vendidos del New York Times, no es distinto al libro de hace 10 años”, reflexiona.

 

De regreso de la Feria del Libro de Buenos Aires, donde una fila de 500 personas buscaba su firma en libros como la popular novela de superhéroes Una obsesión perversa, Schwab recuerda las intenciones detrás de su primer libro.

 

“Quería escribir un cuento de hadas. Crecí leyéndolos y en la universidad estudié a los hermanos Grimm, a Hans Christian Andersen y a todos los cuentos de hadas clásicos y los amé”, relata.

 

Schwab, quien lo mismo ha escrito sobre espectros (La ciudad de los fantasmas) y monstruos (Un dueto oscuro), se impuso un lineamiento básico desde el principio.

 

“La única regla que he creado para mí es que, si quería contar una historia, no podía usar una versión de una entidad sobrenatural que ya haya sido usada”, explica.

 

En la novela La bruja de Near, el pueblo de Near vive con el vago recuerdo de haber logrado la derrota de una bruja acusada de desparecer a un niño. Muchos años después, la llegada de un extraño al lugar coincide con una nueva desaparición de los niños del pueblo.

 

Es entonces cuando los habitantes temen el regreso de la bruja, una hechicera que se vale de los elementos de la tierra para cobrar una venganza añeja.

 

Aunque escrita hace una década, la novela trata temas de gran relevancia en el discurso público actual, como el creciente miedo al extranjero y el cierre de fronteras.

 

“Creo que era relevante para mí en el 2011 y es relevante para mí en 2019; eso dice algo”, pondera la autora, “esta idea de que, cuando algo pasa, los primeros que son culpados son los que ‘no pertenecen'”.

 

La protagonista de la novela, Lexi, deberá desentrañar si existe una conexión real entre el extraño recién llegado y la desaparición de los niños.

 

Para Schwab, quien publica sus libros infantiles con el nombre de Victoria y los de adultos como “V.E. Schwab”, el éxito llegó tras una batalla con el machismo en el género de la fantasía, la razón por la que ideó su segundo seudónimo.

 

“En el mercado estadounidense, el mercado del género fantástico es increíblemente sexista”, lamenta. “Hay una idea de qué pueden escribir las mujeres, como libros infantiles, novelas románticas y thrillers, pero no fantasía”.

 

Vuelta ya un fenómeno de ventas, Schwab sabe que ha demostrado que esta concepción es falsa.

 

“Creo que he probado que puedo escribir tan oscuro y de forma tan expansiva que mis contemporáneos masculinos”, declara.

 

Con su primera novela de vuelta en los estantes, Schwab logró hacerle justicia a una historia que había sido ignorada.

 

“Me gusta la idea de que podemos llegar a las historias en cualquier orden. No hay una manera ya prescrita para leer”, concluye.

 

Quizá te interese: Orquesta que une