No tenemos conflicto con la Iglesia: Masonería

878

Pide Samuel Aguilar a los diferentes credos religiosos aceptar las diferencias

 Elmer Ancona

CANCÚN, Q.ROO.- No tenemos ningún conflicto con la iglesia católica ni con alguna otra denominación religiosa; yo haría un llamado a los diferentes credos para que se abran, para amarnos los unos a los otros respetando las propias diferencias, plantea Samuel Aguilar Ibarra, Serenísimo Gran Maestro Grado 33 del Grande Oriente de México de la Masonería.

 

Reconoce que el aparente conflicto entre católicos y masones fue, simple y llanamente, por razones históricas, porque los tiempos eran otros; tan es así que hoy en día “muchísimos” de los hermanos que militan en las logias son católicos.

 

“De ninguna manera pretendo atacar a la Iglesia Católica, no tenemos ningún conflicto con sus autoridades; por lo contrario, aprovecharía para invitar a todas las religiones a que se abran no sólo a la masonería, sino a más creencias, sin condicionar lo que los demás crean. Esa es la laicidad, la aceptación. Ese es mi llamado”.

 

Samuel responde así cuando se le dice que la Iglesia Católica ha ido evolucionando en su posicionamiento ante muchos aspectos, pero en términos de “masonería” se cierra herméticamente.

 

Tan es así que si hoy se le preguntara a la jerarquía eclesiástica lo que opina de la militancia de un católico en las filas masónicas, responderían con un rotundo “no” a esa práctica. No se puede ser masón y católico.

 

“No importa lo que creas como persona, cual sea tu filosofía o tu doctrina; no tiene nada de malo pensar diferente a lo que creen los demás. Esa es la oferta de la masonería, aceptar a todos en todo momento”.

 

El Serenísimo Gran Maestro toca un tema de relevancia: la vigencia de esta escuela filosófica; argumenta que la masonería está más viva que nunca, no es letra muerta ni está en vías de extinción. No es una agrupación estancada.

 

Tan es así que desde hace mucho tiempo las logias han abierto sus puertas a las mujeres, quienes llenas de creatividad e inteligencia, de activa participación, dan a los “talleres” masónicos un toque diferente e inigualable.

 

Mujeres y Masonería

 

Recuerda esa parte histórica de los años 50 en el que la mujer ni siquiera tenía derechos civiles, no votaba, no participaba ni social ni políticamente; en Suiza, por ejemplo, fue hasta 1977 cuando la mujer pudo acudir a las urnas.

 

La masonería está viva, tiene que evolucionar como lo hace la civilización; entre los hermanos conservadores hay unos famosos landmarks que son como “limitaciones” o barreras; la masonería liberal no los reconoce de ninguna forma, responde de manera contundente Samuel Aguilar.

 

Por ejemplo, hay algunos puntos especiales de esos landmarks, que dicen que cualquiera que tengan sangre negra o de indio americano no puede ser masón. Estas cuestiones son completamente racistas, discriminativas a todas luces. Ya la masonería ha evolucionado.

 

Ahora se dan cuenta que entre las mujeres masonas tienen lumbreras impresionantes, con un elevado nivel de intelecto, capacidad de discusión, entrega filantrópica hacia el trabajo masónico.

 

“Entonces, te digo yo ahora como Gran Maestro que fue un grave error no haber integrado a tiempo a las mujeres”.

 

Militancia joven…

 

Al platicar los proyectos que tienen en puerta en Quintana Roo, el Serenísimo Gran Maestro Grado 33 del Grande Oriente de México explica que se trabaja a nivel nacional porque tienen logias en 31 de los 32 estados del país.

 

Recuerda que el Grande Oriente de México es la única potencia masónica mexicana reconocida por el Centro de Comunicación e Información de las Potencias Firmantes del Llamado de Estrasburgo (Clipsas, en francés).

 

Les recuerda que se tienen que estar actualizándose como masones; este año en Canadá, Clipsas decidió que a nivel nacional e internacional están obligados a incorporar e invitar a más jóvenes a las filas masónicas.

 

“En México no tenemos ningún problema porque tenemos una población muy joven, pero hay países de Europa que sí están pasando por serios problemas porque a los jóvenes les ha dejado de interesar la masonería”.

 

Samuel Aguilar rompe con el mito de que entrar a la masonería es algo complicadísimo y que sólo con la mano divina puedes ingresar a sus filas; eso no es cierto, ya que quien quiera acercarse sólo tiene que tocar la puerta.

 

“Si eres un ser humano y reconoces que te quieres perfeccionar, pues bienvenido; prueba, si no te gusta, salte; ese es otra cosa que he escuchado, que si ya entraste no te vas a poder salir. No es cierto, puedes entrar y salir en ese mismo momento, no pasa absolutamente nada. No quedas en un libro negro. No existe nada de eso”.

 

Hay masones que dicen que la masonería no es filosófica, sino esencialmente política…

 

El Serenísimo Gran Maestro responde de tajo que es una mala interpretación, ya que no ha escuchado que algunos de los masones diga eso como tal; sin embargo, es bueno aclararlo.

 

“Nosotros no tenemos políticos en el interior, todos son masones; ahora bien, si algunos de estos masones ejercen la política como profesión, bienvenidos, tanto como los que profesan diferentes corrientes de pensamiento, de religiones, de profesiones”.

 

La masonería no busca meterse a la política, tienen masones que son políticos, que trabajan con la forma de pensar de la masonería, pero no son una organización invasiva que esté en todo momento cómo llegar a los cargos de poder.

 

Respecto a la secrecía de la masonería argumenta que antes había una persecución a ciegas, si eras masón te podían matar. Eso pasaba hasta hace no muchos años, en los que las dictaduras los perseguían por el simple hecho de pertenecer a las logias.

 

“Por eso nos manejábamos de esa forma, pero en estos tiempos ya somos abiertos”, remata el Serenísimo Gran Maestro Grado 33.

 

También te puede interesar: https://lucesdelsiglo.com/2019/07/08/mantienen-municipios-sueldazos/