Un caso peculiar de la historia criminal y del narcotráfico internacional.

139
Joaquin "El Chapo" Guzman listens to court proceedings as U.S. District Judge Brian Cogan (L) looks on in this court sketch during a sentencing hearing for Guzman in New York City, U.S. July 17, 2019. REUTERS/Jane Rosenberg

 

  • Nacido en una ranchería de Badiraguato, al Chapo lo persigue una estela de mitos, misterios, leyendas, mentiras, traiciones, muerte y actos de caridad.

 

 

Por: Yvette Hesse

Facebook: yvette.hesse        Twitter: @YvetteHesse

¿De haber tenido oportunidades de estudio y vivir en un entorno de cierta holgura económica, hubiera sido diferente la vida y el destino del Chapo Guzmán? Nadie lo puede afirmar ni negar, lo cierto es que las condiciones de su niñez eran muy precarias, un mundo donde las alternativas de movilidad social eran casi nulas. ¿Cuántos mexicanos se encuentran en similares condiciones? Si retomamos las escalofriantes estadísticas, 55 millones de mexicanos viven en pobreza, once de los cuales en pobreza extrema… o sea, que las probabilidades de más chapos son potencialmente enormes.

 

EX PRESIDENTES MEXICANOS FUERON MENCIONADOS

Considerado uno de los narcotraficantes más peligrosos del mundo, Joaquín Archivaldo Guzmán Loera fue ya condenado a cadena perpetua en el llamado Juicio del Siglo, que duró unos tres meses y en el cual hubo de todo: desde acusaciones contra ex presidentes mexicanos por colusión, es decir, recibir sobornos, hasta traiciones entre los quienes antes fueron socios y allegados.

 

Uno de los periodistas mexicanos que siguió paso a paso el proceso en Nueva York, recién publica un valioso libro titulado El Juicio, de la editorial Penguin Random House, que es parte de su propio testimonio sobre lo vivido durante el proceso judicial y lo que considera es la hipocresía del sistema penal estadounidense y la perversión de la guerra contra las drogas.

 

¿CÓMO FUE EL AMBIENTE EN LA SALA DEL JUEZ COGAN?

Jesús Esquivel −quien desde 1988 es corresponsal en Washington D.C., acreditado ante la Casa Blanca, el Congreso Federal y el Departamento de Estado de Estados Unidos− es quizá de los pocos que ha documentado cómo enfocan la realidad las autoridades norteamericanas y el exhibicionismo criminal que se dio en la Corte Federal del Distrito Este, en Brooklyn, Nueva York. En su primer capítulo nos podemos dar una idea del ambiente en la sala del Juez Cogan, quien llevó la batuta del proceso.

 

SIN ACTUAR CONTRA INSTITUCIONES FINANCIERAS DE ESTADOS UNIDOS

El juicio al que el Departamento de Justicia sometió a Guzmán Loera mostró por qué los narcotraficantes latinoamericanos y de cualquier parte del planeta temen ser extraditados a Estados Unidos; mostró también el fracaso de la guerra contra las drogas que inició Richard Nixon, y, de acuerdo con Esquivel, “la hipocresía de la DEA a cuya colusión con criminales de la peor calaña llama acuerdos de cooperación, y que nunca de los nuncas, pase lo que pase, actuará contra las instituciones financieras y bancarias estadounidenses, que lavan miles de millones de dólares provenientes de la venta de los enervantes”. El pequeño detalle es que, de hacerlo, levantaría la tapa a una cloaca de la que brotaría una podredumbre que salpicaría a muchos honorables ciudadanos.

 

LO ACUSARON DE TODO

Ante los ojos del sistema judicial estadounidense, Guzmán Loera no era culpable a menos de que le demostraran lo contrario, y de eso se trató el largo juicio en Brooklyn. Decenas de narcos famosos, asesinos confesos, expertos que hicieron lo que les instruyó la fiscalía y agentes estadounidenses —algunos de los cuales admitieron haber mentido a las autoridades— desfilaron ante El Chapo para acusarlo de todo.

 

LA TRAICIÓN DE SUS ANTIGUOS SOCIOS

Criminales y narcos de la talla del Vicentillo, El Licenciado, El rey Zambada, Álex y Jorge Milton Cifuentes Villa y Chupeta, bajo juramento, traicionaron al Chapo para intentar salvar su propio pellejo. Y lo pintoresco: “no puedo negar que, en momentos, los que estábamos en la sala del juez Cogan parecíamos ser parte del elenco de una película”. Este libro está basado en los apuntes que tomó el autor en cuatro cuadernos durante su cobertura de las audiencias. En las cortes federales de Estados Unidos está prohibido el uso de grabadoras, teléfonos y cámaras fotográficas durante los juicios, así que, las únicas herramientas permitidas a los reporteros son papel y pluma.

 

¿FUE MITO O LEYENDA VIVIENTE?

El autor enfatiza: “espero que después de leer este libro, el lector tenga más elementos para concluir si El Chapo es en verdad el capo de capos del narcotráfico de México o un simple mito: el campesino que por necesidad y ante la pobreza se transformó en esa leyenda viviente”. ¿Qué hubiera pasado de habérsele presentado diferentes condiciones de vida? Nadie lo sabe…

*Yvette Hesse es directora de Grupo Editorial Kankun y Gente Q. Roo, revista de negocios y política.

 

Quizá te interese: Los espejismos de las redes sociales